¿Cuál es la montaña más alta del sistema solar?

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Durante mucho tiempo el Monte Olimpo en Marte ostentó el título de montaña más alta que conocemos en el sistema solar. Su altura, medida con el altímetro láser de la Mars Global Surveyor, es de 21.287,4 metros, poco más de 21 kilómetros. Pero resulta que la montaña que hay en medio del enorme cráter Rheasilvia en el asteroide Vesta –el bulto que se ve en la parte superior de la imagen de arriba– tiene una altura estimada de 22 kilómetros, lo que la coloca, aunque no sea por mucho, en la primera plaza de la lista de montañas más altas del sistema solar.

Vesta tiene una conexión inusual con la Tierra que Dawn ayudó a verificar. Se piensa que el asteroide es la fuente responsable de unos meteoritos basálticos encontrados sobre nuestro planeta. Las observaciones de Dawn encajan con esta idea, dado a los ejemplos de un asteroide que tienen los científicos y que ha sido estudiado por la nave espacial de NASA.

Vesta es aproximadamente del tamaño del estado de Arizona y a veces se puede ver a simple vista desde la Tierra, aunque unos binoculares o un telescopio podrían ayudar. Dawn ya se ha ido de Vesta y está en camino al planeta enano Ceres, el objeto más grande en el cinturón de asteroides donde reside Vesta.

Eso sí, es posible que si algún día podemos medir su altura con más precisión –por ahora lo hemos hecho gracias a las imágenes de la cámara de la sonda Dawn– resulte que no es tan alta, igual que sucedió con Eris, que en el momento de su descubrimiento parecía ser más grande que Plutón aunque al final resultó que no.

Vesta (en latín: Vesta) es el segundo objeto con más masa del cinturón de asteroides y el tercero en tamaño, con un diámetro principal de unos 530 kilómetros y una masa estimada del 9 % del cinturón de asteroides entero. Vesta perdió cerca del 1 % de su masa en un impacto ocurrido hace poco menos de mil millones de años. Muchos fragmentos de este impacto han chocado con la Tierra, constituyendo una fuente rica de información sobre el asteroide. Vesta es el asteroide más brillante y el único en ocasiones visible a simple vista como un astro de sexta magnitud. El punto más lejano en su órbita al Sol supera en no mucho al punto más cercano al sol de la órbita de Ceres. 

 

Monte Olimpo en Marte

Vesta fue descubierto el 29 de marzo de 1807 desde Bremen por el médico y físico alemán Heinrich Wilhelm Olbers, cuyas aficiones llevaron a estudiar la órbita de los cometas (de hecho, descubrió cinco cometas, además de los asteroides Vesta y Palas). Olbers bautizó al asteroide como Vesta, la diosa virgen romana del hogar, a sugerencia del matemático Carl Friedrich Gauss.

Tras el descubrimiento de Vesta en 1807, se tardó otros 38 años en encontrar un nuevo asteroide,  Astraea. Durante este tiempo, a los cuatro asteroides conocidos se los contaba como planetas y cada uno tenía su propio símbolo planetario. Vesta normalmente era representado por la forma estilizada de una altar con su llama sagrada.

Vesta es el segundo cuerpo con más masa en el cinturón de asteroides (9 %) y el más denso de los asteroides. Los científicos creen que este cuerpo presenta un interior diferenciado en capas, con un núcleo de hierro-níquel y un manto rico en olivino. Está en el Cinturón Interior Principal, que se encuentra por dentro de los Huecos de Kirkwood a 2.50 UA. Es similar a (2) Palas en volumen, pero significativamente más masivo.

La forma de Vesta es relativamente cercana a un esferoide achatado gravitacionalmente relajado,7​ pero la gran concavidad y protrusión en el polo le descartan de ser considerado un planeta bajo la Resolución XXVI 5 de la IAU. En cualquier caso, esta resolución fue rechazada por los miembros de la IAU y Vesta continuará siendo considerado como asteroide. Sin embargo, es posible que Vesta pueda ser clasificado como planeta enano en el futuro, si se determina convincentemente que su forma, aparte de su cuenca de impactos masivos en el polo sur, es debida a equilibrio hidrostático. «No creo que a Vesta se lo deba llamar asteroide», dice Tom McCord, un investigador adjunto del proyecto Dawn, en el Instituto Bear Fight, ubicado en Winthrop, Washington. «Vesta no solamente es mucho más grande, sino que además es un objeto evolucionado, a diferencia de la mayoría de los que denominamos asteroides».

Su rotación es relativamente rápida para un asteroide (5,342 h) y prograda, con el polo norte apuntando en la dirección de ascensión recta 20 h 32 min, declinación +48 ° con una incertidumbre de unos 10 °. Esto da una oblicuidad de la eclíptica de 29 °.

Las temperaturas en la superficie se han estimado en torno a los –20 °C con el Sol en lo alto, cayendo hasta los –190 °C en el polo invernal. Las temperaturas típicas del día y la noche son –60 °C y –130 °C, respectivamente. Esta estimación es del 6 de mayo de 1996, muy cercana al perihelio, mientras que los detalles varían algo entre temporadas.

 

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