Ya Google no es la tecnología de Búsqueda más popular del planeta

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Hubo un tiempo en el que Google era el principio y el fin de la existencia online.

Hoy hay un gran grupo de compañías poseedoras de información como FriendFinder Network con más de 100 millones de personas buscando pareja, o Tinder, Facebook, Instagram, Pinterest, Uber, Netflix, eBay y cientos de compañías con contenidos privados que no son rastreables por Google y que tienen una dinámica propia con sus usuarios. Cada una de esas compañías usa sus propios métodos o plataformas open source para efectuar sus búsquedas con eficiencia y velocidad y especialmente con un nivel de personalización único y necesario para este tipo de compañías en internet.

Antes en Google, si no podías encontrar lo que buscabas tecleando un par de palabras en su reconocida cajita de búsqueda y apretando “intro”, lo más probable era que no existiera.

Google era internet.

“Durante mucho tiempo la búsqueda implicaba una bolsa de palabras”, explica Stephen Emmott, un experto en motores de búsqueda de la firma consultora Gartner.

Google prosperó porque tenía una bolsa de palabras más grande que cualquier otro y era capaz de agarrar lo que quisieras de ésta más rápido que los demás.

Permitía acceso inmediato y preciso al sitio web, blog o página de Wikipedia que la gente buscaba.

En ese tiempo la búsqueda, en términos de computación, era más bien directa, dice Emmott.

Por la inmensidad de la red había, y todavía hay, mucha información que indexar. Pero ésta tendía a permanecer en el mismo lugar. Y un buen funcionamiento implicaba analizar las palabras en las páginas web y registrar cuántos otros sitios veían esa página como definitiva.

Ahora, señaló Emmot, la búsqueda se ha vuelto mucho más compleja debido a nuestras cada vez más complicadas vidas empresariales y online.

Respuesta rápida

En lugar de sólo mirar páginas web, hoy usamos internet para encontrar pareja, regatear un buen precio para un artículo de segunda mano en una subasta, llamar un servicio instantáneo de taxi o descargar más películas en señal directa que las que pudieras ver en toda una vida de ocio, si fueras a cines.

“De una manera u otra, si usas aplicaciones durante el día, vas a estar en contacto con una gran variedad de motores de búsqueda y servicios”, indicó el experto.

Hoy en día la mayoría de esas búsquedas no involucran a la tecnología Google.

En su lugar, hay nuevos pretendientes a la corona de buscadores como Elastic y Solr.

En el pasado, la búsqueda implicaba teclear un texto. En la actualidad eso no es así. Las búsquedas pueden involucrar deslizar hacia la derecha, mover un mapa con tus dedos o hablar directamente a una app, comenta Sahy Banon, fundador de Elastic, que produce la tecnología de código abierto utilizada por Tinder, eBay, Uber, Lyft y Netflix.

La mecánica que ocurre detrás de la caja de búsqueda para encontrar la respuesta correcta es muy diferente, asegura.

Por ejemplo, al usar Tinder, cuando deslizas la pantalla a la derecha, una serie de datos se comparan con unos parámetros que están cambiando constantemente. Esa forma de llevar a cabo una búsqueda es muy distinta a la definida por Google.

Uber y Lyft también tiene que encontrar correspondencia con respecto a la ubicación, así como con las preferencias tanto de sus conductores como de sus pasajeros. Igualmente, eBay y Netflix hacen una cantidad de cálculos para responder consultas y hacer sugerencias.

Nuevos horizontes

Para empresas como Netflix y Tinder, el organizarse para encontrar nuevos horizontes es sencillo, comenta Haydn Jones, fundador de la firma de datos científicos Alqami y un veterano de proyectos de ingeniería de gran escala.

“Netflix, Lyft, Uber y empresas similares empezaron con una página en blanco”, indicó.

Como resultado, pudieron escoger qué tecnología usar y no tuvieron que preocuparse de que los diferentes componentes no funcionaran bien juntos porque ellos registran datos en formatos diferentes o siguen protocolos diferentes.

Ese es un lujo que no se pueden dar algunas de las compañías que llevan tiempo establecidas, dijo.

Las tecnologías modernas de búsqueda pueden ayudar, porque son mucho mejores en el manejo de diferentes tipos de datos y en la extracción de información útil para ellas. Casi nunca se trata de ese gran bolso de palabras.

Además, manifestó Jones, valió la pena pasar por el proceso de analizar los datos para ver qué se les podía exprimir a través de la búsqueda.

Alqami ayudó a muchas organizaciones a aplicar nuevos tipos de usos para sus datos porque el poder hacer búsquedas más eficientes les reveló horizontes que no sabían que tenían.

“Cuando se trata de datos, ensuciándose las manos uno se puede hacer rico”, concluyó.

 

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