Kai-Fu Lee: “La inteligencia artificial creará Fortunas y Desigualdad”

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La inteligencia artificial (IA) ya no es ciencia-ficción. Está aquí y ha llegado para cambiar la sociedad. La tecnología del deep learning , del aprendizaje profundo, alimentada por millones de datos de internet y de los negocios, revoluciona las empresas y los trabajos: entre el 40 y el 50% serán sustituibles por IA en 15 años y eso puede causar un terremoto: más desigualdad, también entre países. Los dos grandes contendientes hoy son EE.UU., con los nerds de Silicon Valley, que consideran que tienen una misión; y China, donde Gobierno y emprendedores dirigen sus esfuerzos a la IA y ya no copian sino que han creado un universo propio con una competencia extrema propia de gladiadores. En ambos el nuevo maná de los datos está entrenando algoritmos que leen pruebas médicas, recogen fresas, conceden créditos con pocos impagos, conducen coches y guían drones contra incendios. El taiwanés Kai-Fu Lee, un pope de la inteligencia artificial que presidió Google China, publica Superpotencias de la inteligencia artificial (Deusto), del que habló ayer en Madrid con su amigo Carlos Torres, presidente del BBVA.

TRANSFORMACIÓN RADICAL

“La inteligencia artificial puede hacer entre el 40% y el 50% de trabajos en 15 años”

El libro es parte producto del cáncer que sufrió hace años. ¿Qué habría cambiado sin él?

Es varios libros en uno. Habla del ascenso de China y su ecosistema emprendedor, de cómo ha logrado el éxito en la IA. Y de qué puede hacer la inteligencia artificial por la humanidad. Y sus problemas. Mi enfermedad ha sido necesaria para contestar al final del libro: cómo enfrentar la desaparición de empleos. Acaba positivamente porque creo que la IA puede ser muy simbiótica con la gente, y aunque elimine trabajos, no son los que queremos hacer. Que se nos libere de trabajos rutinarios será positivo a la larga, pero hay un precio a pagar a corto plazo.

El deep learning ha sido el gran cambio. ¿En qué consiste?

Es una tecnología completamente diferente al cerebro humano. Aprende alimentada con muchísimos ejemplos y funciona sólo en una tarea concreta, a lo que la dediquemos. Pero en ese dominio bate a la gente. Hay quien piensa ya en el siguiente avance de la IA, pero éste vale 16 billones de dólares para los próximos diez años.

¿No le preocupa que llegue la singularidad y las máquinas sean capaces de mejorarse ellas solas?

Para nada. La singularidad es una idea equivocada basada en creer que aparecen tantas aplicaciones de IA que un día nos levantaremos y nos habrán sobrepasado. Pero esas aplicaciones son el resultado del deep learning , un algoritmo muy poderoso pero muy limitado. No puede pensar como los humanos, no tiene las capacidades de la curiosidad, la creatividad, el pensamiento estratégico, el entendimiento complejo, la planificación, la intuición, la comprensión abstracta o la conciencia, la autoconciencia, emociones, sentimientos, compasión. Para que se produzca la singularidad y construir algo igual o mejor que los humanos esas 12 características deben ser inventadas. Llevamos investigando la IA 60 años y sólo tenemos un avance. No habrá 12 más en los próximos 20 años.

En cambio el mercado de trabajo va a cambiar radicalmente.

Entre el 40 y 50% de las tareas en los próximos 15 años pueden ser hechas mejor por la IA. No significa que la mitad de la gente pierda sus trabajos, pero sí podrían ser sustituidos. En la parte administrativa, gente con trabajos rutinarios, puestos básicos en contabilidad, recursos humanos. Trabajo de oficina, trabajos físicos de mover cajas o de inspección visual. Y cuando los vehículos autónomos conduzcan, desaparecerán taxistas y camioneros. También los trabajadores de líneas de montaje, gradualmente y no todos. Y al revés, si su empleo tiene un alto porcentaje de trabajo complejo, estratégico, innovador, creativo o diferente cada día, o si es un trabajo físico que requiere destreza, coordinación entre mano y ojo o enfrentarse a ambientes no estructurados, se salvará. Y cualquier trabajo con fuerte interacción y confianza entre humanos. Doctores, enfermeras, maestros, cuidadores.

Las limpiadoras están a salvo.

Las de casas no están en peligro porque cada casa es diferente. Las de hoteles depende de si el hotel reconstruye sus habitaciones para los robots haciéndolas todas iguales.

Dice que la IA puede causar gran desigualdad entre los trabajadores y los países. ¿Qué hacer?

Creará billonarios y reemplazará trabajos haciendo a los pobres más pobres y a los ricos más ricos. Entre los países, es posible que EE.UU. y China continúen teniendo productos con grandes números de usuarios y de datos con los que sus empresas obtendrán beneficios. Los países sin su propio software serán más pobres. Han de dirigirse recursos a las personas cuyos trabajos sean desplazados para ofrecerles un nuevo inicio, porque ya no habrá trabajos rutinarios, los hará la IA. Deberán pagar para ello los que les va bien. Luego, cada país debe tener una estrategia de IA. Singapur atrae a la fuerza más preparada con el inglés y un fuerte ecosistema de inversión.

Los países en desarrollo han de entender que el modelo de crecimiento de China e India desaparecerá, lo hará la IA. Deben apostar por los servicios, no es lo más deseable, pero Filipinas o Indonesia ya exportan profesionales de servicios que se van a mantener.

¿Marx se equivocaba y son los datos lo que se van concentrar en poquísimas manos?

El valor del capital es hoy menor que antes. El del coeficiente intelectual es más alto. Y también ha subido el valor de los datos. Si hoy te dieran 100.000 millones para hacer un Google sería difícil. El capital no es la clave, sino la gente y los datos.

¿Le preocupan los sesgos de los algoritmos? ¿Y la privacidad?

Si entrenas un algoritmo de selección de personal con los perfiles de una compañía con el 90% de hombres, tenderá a contratar hombres. Es preocupante, pero habrá herramientas que ayuden a los ingenieros a eliminar el sesgo. También hay que enseñarles que construir un sistema que haga dinero no es suficiente si crea sesgo e injusticia. Si te gustan las películas violentas, Facebook lo aprende y te enseña más violencia y te hace más violento. No lo pretende, sólo quiere que estés conectado más minutos. En el futuro al construir esas funciones maximizadoras con IA deberán mezclarse múltiples objetivos: los minutos, pero también calidad del contenido y el número de noticias falsas. Y se puede ganar dinero.

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