Paul Singer, fundador de Elliott Management va tras el poder en Twitter

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Hoy las redes sociales son tan poderosas, que manejar sus destinos es vital incluso para las elecciones políticas en muchos países.

El fondo buitre del multimillonario Paul Singer compra acciones de la plataforma para echar a su director ejecutivo Jack Dorsey y “lograr cambios”.

Twitter tal y como lo conocemos podría tener los días contados. Este pasado fin de semana uno de los principales donantes de Donald Trump y el Partido Republicano, el multimillonario Paul Singer, adquirió una “parte considerable” de las acciones de la plataforma social con el objetivo de ocupar el cargo su actual director general, Jack Dorsey, según avanzó ‘Bloomberg’.

Esas mismas fuentes aseguran que, a través de su fondo Elliott Management, Singer ha nominado a cuatro potenciales directores para el consejo de administración de Twitter. En la reunión anual de la compañía de San Francisco quedarán tres puestos disponibles, pero el multimillonario ha nominado a más gente para asegurarse una cuota de poder.

En un principio, Singer se opuso a la candidatura presidencial de Trump pero con el magnate ya en la Casa Blanca las cosas cambiaron y su relación mejoró. En 2018, el multimillonario que ahora pretende hacerse con Twitter donó 240.000 dólares al Partido Republicano. Antes, había apoyado a George W. Bush, a John McCain y a Mitt Romney. Singer es uno de los principales apoyos económicos del movimiento neoconservador estadounidense, partidario de una liberalización salvaje del mercado, así como del sionismo más recalcitrante.

PUGNA POR EL PODER

Desde que Dorsey regresó a Twitter como director ejecutivo en 2015, las acciones de la compañía han caído 6%, mientras que los títulos de Facebook han subido más de 121% en el mismo período.

Esa escasez de rendimiento para los accionistas, sería una de las causas que está detrás del descontento.

Pero también estaría influyendo el hecho de que Dorsey no trabaja exclusivamente para la firma, puesto que también está cargo de la empresa de pagos digitales Square, otro de sus negocios.

JACK DORSEY CEO TWITTER

“Es razonable que los accionistas esperen que un director ejecutivo dedique todo su tiempo de trabajo a la compañía”, comenta Pachter.

Sin embargo, podría haber otros motivos ocultos en esa pugna por el poder. El pasado octubre la dirección de Twitter anunció que prohibiría todo tipo de propaganda electoral en la plataforma, algo que Mark Zuckerberg ha rechazado hacer. Presionada por la difusión de bulos y conspiraciones, la medida permitió restringir los mensajes políticos pagados, pero eso no evita que figuras como Trump sigan diciendo la suya.

UN CAPITAL BUITRE SOBREVUELA TWITTER

La compra de esa parte no especificada de acciones fue gestionada a través del fondo buitre Elliott Management, una poderosa firma de gestión de inversiones que maneja activos por valor de hasta 38.000 millones de dólares. Este gigante de Wall Street ha sido cuestionado por lucrarse de una dudosa actividad: comprar deuda pública de entidades a punto de la quiebra a un precio por debajo de mercado para después exigir, mediante presión política o judicial, que se le pague el valor inicial.

PAUL SINGER, ELLIOTT MANAGEMENT

Singer es conocido por practicar este complejo mecanismo de especulación financiera con empresas a las que luego presionaba para forzar cambios en su cúpula y en su estrategia o que directamente desbalijaba. Pero también ha hecho lo mismo con países enteros como Perú, en 1996, o Argentina, en 2016.En ambos casos, Elliott Management adquirió parte de la deuda soberana de dos naciones en apuro para después negarse a una reestructuración de la misma y demandar a los gobiernos para obtener unos beneficios mucho más altos que los invertidos. Este tipo de fondos buitre también se han lucrado con la crisis económica en España.

El poder corporativo

El fondo de inversión Elliott Management es conocido en el mundo de los negocios como un “fondo activista”.

Así se les llama a los inversores que utilizan su poder para influir en el control de una firma, promoviendo activamente -y de manera directa- cambios en la gestión o en decisiones corporativas.

En este sentido Elliott Management ha tenido una política de persuasión hacia los directivos de las compañías donde participa para implementar transformaciones radicales enfocadas a subir el valor de las acciones. 

Recientemente compró acciones en el gigante japonés SoftBank y anunció que planeaba impulsar modificaciones en la empresa Vision Fund.

También el fondo ha promovido su visión de negocios en otras empresas donde tiene intereses como AT&T y EBay.

Elliott tiene una historia de activismo. Ha ocupado extensas posiciones en otras empresas en el pasado y ha solicitado cambios”, apunta Pachter.