Kintsugi, el arte japonés de reparar objetos rotos @alvarodabril
Sep18

Kintsugi, el arte japonés de reparar objetos rotos @alvarodabril

Personas que han visto este artículo hoy: 723 ¿Sabías que los japoneses reparan objetos rotos rellenando sus grietas con oro? Resaltan la parte dañada porque consideran que un objeto es más bello si tiene historia, si ha sufrido y se ha recompuesto. El arte tradicional japonés de reparación de cerámica rota se llama Kintsugi. Utilizan un adhesivo fuerte, que rocían después con polvo de oro. La cerámica queda reparada, además de poseer una mayor resistencia que la pieza original. En lugar de ocultar las grietas y sus defectos, el Kintsugi los acentúa y celebra, ya que la pieza se ha fortalecido gracias a ellos. Estas piezas reparadas son más valiosas que las piezas sin roturas, ya que demuestran su fragilidad, pero también su capacidad de recuperarse después de las adversidades. Origen El Kintsugi surgió en Japón a finales del siglo XV cuando el shogun (rango militar concedido a dedo por el emperador) rompió su taza de té favorita. En lugar de tirar tan preciado objeto, mandó su taza a China para que la reparasen, pero fue devuelta con unas grapas metálicas que no eran del agrado del shogun. Para solucionar tal problema mandó la taza con aquellas toscas grapas a reparar de nuevo, esta vez de la mano de artesanos japoneses. Fue entonces cuando, con una mezcla de resinas y polvo de oro, arreglaron el objeto sin ocultar las fracturas sino haciéndolas bellas y parte de la decoración. Filosofía El arte del Kintsugi no busca ocultar los defectos sino mostrarlos con orgullo como parte de la historia y vida del objeto reparado. Son como cicatrices que muestran el valor en la batalla o las muescas en una espada. El Kintsugi se puede aplicar a nuestra forma de ver el mundo aceptando nuestros errores y defectos sabiendo que nos hacen más completos, únicos, bellos y valiosos....

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Ron Mueck: Escultura Hiperrealista. No apto para impresionables @alvarodabril
Abr23

Ron Mueck: Escultura Hiperrealista. No apto para impresionables @alvarodabril

Personas que han visto este artículo hoy: 752 Ron Mueck (1958) es un escultor australiano que actualmente trabaja en el Reino Unido.  Antes de ser un artista famoso trabajaba para los Muppets Sho. La habilidad manual parece estar en el ADN de la familia. Su padre se ganaba la vida haciendo juguetes y madre de madera, muñecas de trapo.  Su reconocimiento artístico ocurrió de manera inusual. Durante unas vacaciones en familia, Mueck hizo un dragón de arena para que los niños jugaran. Su madre, la artista portuguesa Paula Rego estaba impresionada con lo que vio y, algún tiempo después, le encargó la escultura de Pinocho para una exposición. El propietario colector de Charles Saatchi se mostró encantado con el nivel de detalle de Pinocho y convenció a Mueck para invertir en su carrera del artista. Más tarde, el muñeco en cuestión se vendió por $ 460.000 Dólares. Ron Mueck trabaja como materia prima para sus obras de arte, el yeso utilizado para impresiones dentales. Mueck se mudó a Londres para establecer su propia compañía, creando utilería y “animatronics” para la industria de la publicidad. A pesar de ser altamente detallados sus trabajos, eran diseñados para ser fotografiados desde un ángulo muy específico, ocultando así el desorden de la obra vista desde otro ángulo. Mueck con más y más frecuencia deseaba producir esculturas que se vieran perfectas desde cualquier ángulo.  En 1996 Mueck cambió hacia el “otro bando” colaborando con su suegra Paula Rego, para producir pequeñas figuras como parte de una escena que ella estaba mostrando en la Galería Hayward. Rego lo presentó con Charles Saatchi quien inmediatamente quedó sorprendido con su trabajo y comenzó a coleccionar y solicitar trabajos. Esto lo dirigió hacia la creación que le formó un nombre a Mueck, “Dead Dad” (papá muerto) que es una escalofriante e hiperrealista obra de silicona y otros materiales, del cuerpo muerto de su padre, reducido aproximadamente a dos tercios del tamaño natural. Es la única obra de Mueck que usa su propio pelo para el producto final. Las esculturas de Mueck reproducen partes intimas del cuerpo humano, pero juega con la escala para crear imágenes que nos sacuden. Su obra de cinco metros “Boy”, fue mostrada en 1999 en el “Millenium Dome” y más tarde se exhibió en la “Biennale de Venecia”. Éste escultor formó parte de la exposición “Sensation” que causó polémica y otras reacciones extremas entre los críticos y el público. La pieza que expuso en esa ocasión era “Dead Dad”. Esa exposición incluyó también a otros “nuevos” artistas británicos como Damien Hirst y los hermanos Jake y kylo ren, que llevan su quehacer a extremos definitivamente estremecedores.  El artista...

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