Anacardos (Marañón), el fruto del amazonas que combate la grasa y el colesterol

El fruto del marañón, que posee el mismo nombre o nuez de cajú como también se le llama, es un fruto seco con muchas propiedades medicinales.

Anacardium occidentale, también conocido como cayú, nuez de la Indiaanacardomereycajúcastaña de cajúmarañóncajuilcaguilpepa o merey, es un árbol originario de Centroamérica, del nordeste de Brasil, costa de Colombia y sur de Venezuela.

Muchos de sus componentes son utilizados en la elaboración de productos diversos, como por ejemplo dulces, cosméticos y medicamentos.

Es rico en ácidos grasos insaturados como el ácido oleico y linoleico, así como tiene un gran contenido en minerales entre los que destacan el selenio y el magnesio.

Estos son los 14 secretos que hacen que este codiciado fruto seco sea bueno para la salud.

  1. Mantiene la salud del corazón.

Al ser rico en ácidos grasos monoinsaturados como el oleico y ácido palmitoleico, ayudan a reducir el colesterol LDL dañino al tiempo que aumenta el colesterol bueno HDL.

Previene enfermedades coronarias así como los accidentes cerebrovasculares.

2. Ayuda en la pérdida de peso.

El 75% de la grasa que contienen los anacardos son grasas no saturadas o grasas buenas.

Los anacardos también contienen gran cantidad de fibra e impulsan el metabolismo.

3. Anticancerígenos.

El alto contenido en cobre y proantocianidinas, una clase de flavonoles, luchan contra las células tumorales que restringen la división celular, especialmente en el cáncer de colon. Al mismo tiempo los anacardos ayudan al cuerpo a utilizar el hierro de manera eficaz y a eliminar los radicales libres dañinos.

4.  Fuente de magnesio.

El magnesio de los anacardos ayuda a proteger contra la presión arterial alta, los espasmos musculares, dolores de cabeza por migraña, tensión, dolor y fatiga. El magnesio también ayuda junto con el calcio a mantener los huesos y los músculos sanos.

5. Nutren el pelo y la piel.

Ayuda al cuerpo a utilizar el hierro, eliminar los radicales libres, el desarrollo del hueso y el tejido conectivo, y producir la piel crítico y pigmento del pelo, la melanina.

6. Fortalecen los huesos y nervios.

El magnesio hace que el calcio se asimile correctamente por el cuerpo ayudando a regular los nervios y el tono muscular a la vez que mantiene los nervios relajados.

7. Beneficia al cerebro.

El cerebro se basa en dos tipos de grasa, poliinsaturadas y monoinsaturadas, para la producción de células cerebrales. Los anacardos también aceleran el flujo de oxígeno al cerebro.

8. Previenen los cálculos biliares.

La ingesta diaria de anacardos puede reducir el riesgo de desarrollar cálculos biliares hasta en un 25%.

9. Antioxidante.

Los anacardos contienen cobre, componente esencial de la enzima superóxido dismutasa, vital en la producción de energía y la defensa antioxidante, lo que produce una mayor flexibilidad en los vasos sanguíneos, huesos y articulaciones.

10. Ayuda a la digestión.

Los anacardos ayudan en la síntesis de ácidos nucleicos y a la digestión.

11. Vitaminas.

Los anacardos son ricos en vitaminas del grupo B como el ácido pantoténico (B5), piridoxina (B6), riboflavina (B2), tiamina (B1) y niacina (B3) beneficiosas para la prevención de anemia sideroblástica o problemas de epidermis.

12. El Marañón Reduce el riesgo de diabetes.

Las grasas monoinsaturadas que contienen los anacardos pueden reducir los niveles de triglicéridos y así reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

13. Fortalece las encías y los dientes.

Una vez más el contenido en magnesio que tienen los anacardos mantiene la salud de los dientes, así como mantienen alejadas a las bacterias.

14. Mejora la visión.

Los anacardos proporcionan funciones de protección y filtrado de los rayos UV y ayudan a prevenir la degeneración macular asociada con la edad debido a los antioxidantes.

Nota importante:

El consumo de marañón, aun siendo un fruto seco muy saludable, está contraindicado para aquellas personas que tienen el estómago delicado, pacientes que sufren de cálculos renales y de vesícula biliar, así como no se aconseja su consumo en niños pequeños.

Algunas personas también pueden ser intolerantes a los marañones así como pueden producir una reacción alérgica con síntomas como urticaria, vómitos, diarrea o dificultad para respirar.