Así puedes recuperar una orquídea que se ha marchitado

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La orquídea (su nombre científico es Orchidaceae) es una de las plantas de interior con flor más populares.

Protagonistas como regalo y grandes estrellas de las floristerías, esta planta de origen tropical y con más de 35.000 especies en todo el mundo es muy vistosa y su floración es de las más espectaculares.

Pero la orquídea es una planta que necesita muchas atenciones, aunque no difíciles de proporcionar, y es habitual que, por un motivo u otro, termine por marchitarse o perder sus flores o, incluso, las hojas.

Para que no te suceda hemos recopilado los mejores consejos para evitar que tu orquídea se marchite y qué hacer para revivirla. 

Las orquídeas (su nombre científico es Orchidaceae) son una de las plantas de interior con flor más populares. Protagonistas como regalo y grandes estrellas de las floristerías, esta planta de origen tropical y con más de 35.000 especies en todo el mundo es muy vistosa y su floración es de las más espectaculares.

Pero la orquídea es una planta que necesita muchas atenciones, aunque no difíciles de proporcionar, y es habitual que, por un motivo u otro, termine por marchitarse o perder sus flores o, incluso, las hojas.

Para que no te suceda hemos recopilado los mejores consejos para evitar que tu orquídea se marchite y qué hacer para revivirla. 

Otros motivos por los que las flores de la orquídeas se marchitan: la ubicación

No solo son importantes los cuidados que le ofreces a tu orquídea, también la ubicación de la misma. Así, especialmente en época de floración, debes prestar especial a varios factores que determinarán que sus flores sean más duraderas:

– Las temperaturas superiores a 30 °C tampoco es conveniente para las orquídeas y se acortará la duración de las flores. Lo mismo pasa si las temperaturas bajan de 12-15 °C durante la época de floración.

– El sol directo, cambiarla de ubicación o las corrientes de aire también pueden dañar sus flores y que estas se marchiten.

Motivos naturales por los que se marchita una orquídea

En cualquier caso, no siempre que se marchitan las flores de la orquídea es porque hayas hecho algo mal. Y es que, transcurridas entre 7 u 8 semanas desde que apareció la primera flor, es habitual que sus flores se vayan marchitando. No te preocupes, es el proceso natural de la propia planta. Sabrás que este es el motivo cuando empiezan a marchitarse las flores que primero florecieron, y el proceso seguirá ese orden de antigüedad. Así, las primeras en marchitarse serán las flores que se encuentran más abajo de la vara.

Cómo evitar que se caigan las flores de la orquídea

Además de prestar especial atención a no cometer ninguno de los errores antes mencionados, para que las flores de la orquídea no se marchiten y, en consecuencia, se caigan y dejen la planta desnuda hay varios cosas que puedes hacer: 

– Evita la entrada de insectos. Emplea repelentes naturales, como productos a base de aceite de neem.

– Evita los excesos de riego, que harán que las raíces se sequen y se tornen demasiado blanquecinas.

– Riega la planta con agua muy blanda, es decir, de baja mineralización, y siempre a temperatura ambiente (esto último lo deberías hacer al regar cualquier planta).

– Reduce los tiempos de abonado durante la floración.

– Evita ambientes muy cargados, con humo, olores, gases, etc.

– Inspecciona el estado de las raíces para prevenir la aparición de plagas que harán que las flores de la orquídea se caigan antes.

Cómo revivir una orquídea marchita o sin hojas paso a paso

Si además de ausencia de flores, la orquídea tiene un aspecto mustio y pocas hojas y quieres recuperar la planta, lo primero que debes hacer es eliminar la vara de la flor. Coge unas tijeras esterilizadas (moja una toallita con de alcohol isopropílico y pásalo por las tijeras) para hacerlo. Después pon la planta en un lugar luminoso, aunque donde no le dé la luz directa. Pulveriza las hojas de la orquídea con asiduidad. En zonas muy secas, tendrás que hacerlo a diario.

Para que el proceso de recuperación de la orquídea sea más rápido, pulveriza la orquídea con un vigorizante foliar específico para las orquídeas, que ayudarán a que genere un nuevo tallo de floración, así como a que las raíces crezcan y las hojas tengan un mayor tamaño. También puedes echar un poco de abono líquido, también específico para orquídeas y siempre, siempre, siguiendo las instrucciones del fabricante.

Cómo revivir una orquídea con exceso de agua

El exceso de agua es uno de los principales motivos que hacen que nuestras plantas se mueran. De hecho, como norma general, es mejor regar menos que más en la mayoría de las especies. Y con la orquídea pasa un poco lo mismo. Ahora, si te has pasado con el riego y quieres solucionarlo, sigue estas instrucciones:

– Paso 1. Elimina los tallos de la orquídea incluso aunque veas que le va a salir alguna flor para evitar que malgaste energía en ellas y las destine a mejorar el estado de las raíces y las hojas. Echa un poco de canela en polvo en el corte (que has hecho con unas tijeras esterilizadas como te hemos comentado antes) para ayudar a la planta a cicatrizar.

– Paso 2. Saca la planta de la maceta y corta las raíces que veas en mal estado (ennegrecidas,  marrones o blanquecinas). Deja tan solo las que veas de color verde o grisáceo.

– Paso 3. Desinfecta la maceta y vuelve a meter el cepellón en ella, pero sin forzar las raíces.

– Paso 4. Echa un nuevo sustrato (de cortezas de pino) para sustituir al anterior, que estaba excesivamente húmedo y preparado para la proliferación de hongos. Cubre la maceta con musgo.

– Paso 5. Pulveriza la planta con un producto vigorizante foliar, especialmente en el envés, y colócala en una zona luminosa donde no reciba la luz directa.

– Paso 6. Después de un par de días comienza a regar la planta, pero con moderación, ya que podrías volver a encharcarla.

Cómo revivir una orquídea con las raíces secas

Si te has olvidado de regar la planta durante un largo periodo de tiempo y ves que las raíces de la orquídea están muy secas (entre gris y blanco) puedes ayudar a la planta a recuperarse con ciertos cuidados:

– Paso 1. Saca la orquídea de la maceta y elimina los restos de sustrato pegados a las raíces. Aprovecha para cortar (con unas tijeras desinfectadas) las raíces secas, que tendrán un color amarronado o aspecto de madera.

– Paso 2. Prepara un barreño con agua templada y echa enraizante para orquídeas (según las proporciones que indique el fabricante). Sumerge la planta durante una hora en la mezcla.

– Paso 3. Coge una bolsa de plástico (más grande que la planta) y coloca musgo esfagno (lo encontrarás en cualquier vivero o tienda de jardinería) empapado en agua en una esquina de la bolsa.

– Paso 4. Saca la planta del barreño y aplica a las raíces un poco de fungicida.

– Paso 5. Mete la planta en la bolsa, de forma que las raíces queden en la punta opuesta a donde has puesto el musgo y sin que estén en contacto entre sí. Después, cierra la bolsa con una pinza.

– Paso 6. Coloca la bolsa en un lugar seco y donde no reciba luz directa. Vigila el proceso y, si ves que las raíces se tornan blancas, es que le han salido hongos. En este caso, abre la bolsa y aplica un poco de fungicida.

– Paso 7. En un par de semanas, tu orquídea habrá echado nuevas raíces y estará preparada para que la trasplantes a una maceta.

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