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La variante delta del SARS-CoV-2: ¿qué sabemos al respecto?

La variante del virus SARS-CoV-2 llamada delta continúa propagándose rápidamente en muchas partes del mundo. ¿Qué sabemos hasta ahora sobre esta variante?

La variante delta del SARS-CoV-2, científicamente conocida como la B.1.617.2 linajeFuente confiable – fue identificado por primera vez por científicos en diciembre de 2020 en India.

En abril de 2021, la variante delta se convirtió en la variante de propagación más común que causó nuevos casos de COVID-19 en India. Desde entonces, esta variante se ha reportado en 80 países, según elOrganización Mundial de la Salud (OMS)Fuente confiable.

Recientemente, ha habido preocupaciones, particularmente en el Reino Unido y los Estados Unidos, de que la variante delta podría dar lugar a otra ola de COVID-19, retrasando así los esfuerzos nacionales e internacionales para aliviar las restricciones pandémicas.

Según el último informe de Public Health England (PHE) , la variante delta puede haberse convertido en la variante dominante en el Reino Unido, con “74% de los casos secuenciados [de infección por SARS-CoV-2] y 96% de los casos secuenciados y genotipados ”Siendo causado por esta variante.

En los EE. UU., Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sitúan la proporción de nuevos casos de COVID-19 atribuidos a la variante delta en un 2,7%. Estos son los datos de vigilancia genómica más recientes que datan de las 2 semanas que finalizaron el 22 de mayo de 2021.

Más recientemente, el ex comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), Dr. Scott Gottlieb, ha señalado que alrededor del 10% de los nuevos casos de COVID-19 se deben a la variante delta.

El Dr. Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, habría advertido que “cualquier país que tenga la variante delta debería preocuparse de que habrá un aumento de infecciones, especialmente si ese país en particular no tiene una proporción sustancial de su gente se vacunó ”.

“Hemos visto que cuando la variante delta se propaga entre personas no vacunadas, puede volverse dominante muy, muy rápidamente”, agregó.

¿Qué tan contagiosa es la variante delta?

Según los datos del Reino Unido, la variante delta es aproximadamente 60%Fuente confiablemás transmisible que la variante alfa, que antes se llamaba B.1.1.7 . Alpha, a su vez, es más transmisible que la cepa previamente dominante en el país.

La profesora Wendy Barclay, profesora de virología y jefa del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Imperial College de Londres en el Reino Unido, explicó que esta variante es más transmisible que las anteriores debido a algunas mutaciones clave en la proteína pico, que permite que el virus penetre. e infectar células sanas.

“La variante delta tiene dos mutaciones importantes en su proteína de pico, o conjuntos de mutaciones”, anotó. “Uno está en elsitio de escisión de furinFuente confiable, que creemos que es bastante importante para la aptitud del virus en las vías respiratorias “.

“El virus que surgió en Wuhan no fue óptimo en ese sentido, por lo que se transmitió, pero quizás no tan bien como podría. La variante alfa dio un paso para mejorar eso con una determinada mutación, y la variante delta se ha basado en eso y ha dado un segundo paso ahora, un paso más grande, para mejorar esa característica ”, dijo el profesor Barclay.

¿Son diferentes los síntomas de la infección?

Los datos recopilados por científicos del Reino Unido también indican que los síntomas principales de la infección con la variante delta del SARS-CoV-2 son diferentes en comparación con los experimentados tras la infección con variantes anteriores.

Por lo tanto, los datos del estudio ZOE Covid Symptom Study , cuyo análisis científico es realizado por expertos del King’s College London, sugieren que los principales síntomas de la infección con la variante delta son dolores de cabeza , dolor de garganta y secreción nasal .

Este es un cambio de la información oficial sobre los síntomas de COVID-19, como la proporcionada por el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, que enumera la fiebre , la tos continua y la pérdida del olfato o el gusto como los principales síntomas de la afección.

El profesor Tim Spector, cofundador de ZOE, advierte que las infecciones por SARS-CoV-2 están “actuando de manera diferente ahora, […] más como un fuerte resfriado”, lo que puede tentar a las personas a descartar los síntomas.

“Puede que se sienta como un fuerte resfriado o una extraña sensación de ‘malestar’, pero quédese en casa y hágase una prueba”, insta.

¿Cuáles son los riesgos en el futuro?

Recientemente, un grupo de científicos pidió la reintroducción de medidas de seguridad más estrictas en las escuelas del Reino Unido para frenar la propagación de la variante delta.

Dados los datos sobre el aumento de la transmisibilidad del delta, algunos científicos han sugerido que esto puede aumentar el riesgo de una nueva onda COVID-19.

Las proyecciones de modelos del Imperial College de Londres indican que la variante delta puede aumentar significativamente el riesgo de hospitalizaciones con COVID-19, exponiendo al Reino Unido a la posibilidad de una tercera ola, similar a la que experimentó el país el invierno pasado.

Tras los informes preocupantes de la propagación de esta variante, el gobierno británico ya ha retrasado el fin de las restricciones pandémicas en el país en 4 semanas .

El Dr. Gottlieb también advirtió que los EE. UU. Podrían experimentar más brotes de COVID-19 debido a esta variante altamente transmisible.

“Creo que en partes del país donde hay menos vacunación, particularmente en partes del sur, donde hay algunas ciudades donde las tasas de vacunación son bajas, existe el riesgo de que se puedan ver brotes con esta nueva variante”, sugirió.

Por esta razón, alentó a las personas a vacunarse por completo contra COVID-19, y señaló que las vacunas actualmente autorizadas en los EE. UU. Parecen resistir bien contra la variante emergente.

“La vacuna de ARNm [Pfizer-BioNTech y Moderna] parece ser muy eficaz, dos dosis de esa vacuna contra esta variante. Las vacunas de vectores virales de [Johnson & Johnson] y AstraZeneca también parecen ser efectivas, aproximadamente un 60% de efectividad. Las vacunas de ARNm tienen una eficacia de aproximadamente un 88%. Entonces tenemos las herramientas para controlar esto y derrotarlo. Solo necesitamos usar esas herramientas ”, comentó.




COVID-19: ¿Qué vacunas son eficaces contra la variante delta?

Los científicos están estudiando qué tan bien funcionan las vacunas COVID-19 contra la variante delta del SARS-CoV-2. Discutimos los últimos hallazgos.

La variante delta del SARS-CoV-2, que se identificó por primera vez en la India, es ahora la forma dominante del virus en el Reino Unido. En los Estados Unidos, al menos el 10% de los casos nuevos tienen esta variante.

Los datos del Reino Unido muestran que las nuevas infecciones por SARS-CoV-2 han aumentado en un 31% en los últimos 7 días. Además, un análisis de Public Health England (PHE) sugiere que la variante delta es más transmisible que las anteriores y que es más probable que conduzca a tratamiento en el hospital.

Sin embargo, los datos recientes indican que las vacunas son efectivas para prevenir el COVID-19 grave causado por la variante delta que requeriría tratamiento hospitalario.

En este artículo, presentamos una investigación actualizada sobre qué tan bien funcionan las vacunas COVID-19 contra la variante delta.

‘Niveles muy altos de protección contra la hospitalización’

Un análisis reciente de PHE analiza la probabilidad de que las personas que tenían una infección por la variante delta necesitaran tratamiento en el hospital.

ASTRAZENECA Y PFIZER

El informe sitúa la protección frente a la necesidad de tratamiento hospitalario para COVID-19 en un 71% después de una dosis y en un 92% después de dos dosis de la vacuna Oxford-AstraZeneca . La vacuna Pfizer fue 94% efectiva para prevenir la hospitalización después de la primera dosis y 96% después de dos dosis.

En India, la vacuna Oxford-AstraZeneca COVID-19 lleva el nombre de Covishield.

El informe, que aún no ha sido revisado por pares, coloca estos porcentajes a la par con la protección contra la variante alfa, o B.1.1.7, que los científicos identificaron por primera vez en el Reino Unido.

“Estos hallazgos indican niveles muy altos de protección contra la hospitalización con la variante delta con una o dos dosis de cualquiera de las vacunas”, escriben los autores.

Viene después de un informe anterior que indica que las vacunas COVID-19 eran menos efectivas para proteger a las personas del COVID-19 si solo habían recibido la primera dosis de las vacunas Pfizer-BioNTech u Oxford-AstraZeneca.

Sin embargo, en el análisis, que aún no se ha sometido a una revisión por pares, los investigadores midieron cualquier caso sintomático de COVID-19, independientemente de la gravedad.

Datos de covaxina

Casi no hay datos sobre cómo otras vacunas COVID-19 están actuando contra la variante delta en esta etapa.

Un pequeño estudio de investigación , aún no revisado por pares, de científicos del Consejo Indio de Investigación Médica y Bharat Biotech International, quienes desarrollaron conjuntamente la vacuna Covaxin COVID-19 , informa sobre su efectividad contra la variante delta.

Los investigadores encontraron que los anticuerpos de individuos vacunados no fueron tan efectivos para neutralizar la variante del virus en un estudio de laboratorio. A pesar de esto, escriben que el “potencial de neutralización de la vacuna está bien establecido”. Atribuyen esto a la forma en que funciona la vacuna.

La covaxina está hecha de todo el virus SARS-CoV-2, alterado químicamente para evitar que se replique.

Cuando una persona recibe la vacuna, puede producir anticuerpos contra muchas partes diferentes del virus. Si una parte muta para dar lugar a una nueva variante, como la variante delta, entonces los anticuerpos contra otras partes del virus aún deberían conferir suficiente protección.

Sin embargo, el estudio fue pequeño y se necesitan más investigaciones para ver qué tan efectiva es la vacuna Covaxin COVID-19 en entornos de la vida real para prevenir el COVID-19 grave de la variante delta.

Sputnik V y CoronaVac

Los fabricantes de la vacuna rusa Sputnik V COVID-19 anunciaron recientemente en Twitter que su vacuna era más efectiva contra la variante delta que otras. Agregaron que habían enviado los datos a una revista internacional revisada por pares.

La compañía también dijo que pronto ofrecerá una inyección de refuerzo diseñada específicamente para trabajar contra la variante delta.

Hasta que los datos estén disponibles públicamente, no es posible evaluar la validez de estas declaraciones sobre la vacuna Sputnik V.

También hay pocos datos disponibles sobre la eficacia de la vacuna Sinovac COVID-19 (CoronaVac) contra la variante delta. Una noticia reciente de Reuters informa que más de 350 médicos y personal médico en Indonesia desarrollaron COVID-19 a pesar de recibir CoronaVac.

Según el informe, “la mayoría de los trabajadores estaban asintomáticos y se aislaban a sí mismos en casa”, dijo Badai Ismoyo, jefe de la oficina de salud en el distrito de Kudus en Java central, pero docenas estaban en el hospital con fiebre alta y niveles de saturación de oxígeno en descenso. . “

La región está experimentando un gran número de infecciones, que los expertos creen que se deben principalmente a la variante delta. Dado el informe de Reuters, está claro que se necesita más investigación para establecer exactamente qué tan bien CoronaVac puede proteger del COVID-19 severo debido a la variante delta.

 




India advierte sobre los peligros de ‘Delta plus’, la nueva mutación del coronavirus

Por ahora, la nueva “variante de preocupación” se ha detectado en varios distritos de tres estados del país sudasiático.

El Ministerio de Salud indio ha catalogado como “variante de preocupación” la nueva mutación del coronavirus ‘Delta plus’, que actualmente han encontrado en las muestras secuenciadas del genoma de los estados de Maharastra (distritos de Ratnagiri y Jalgaon), Kerala (distritos de Palakkad y Pathanamthitta), y Madhya Pradesh (distritos de Bhopal y Shivpuri), y ha dado este martes sus primeras estimaciones de los peligros que conlleva esta cepa.

Según los expertos del Consorcio de Secuenciación del genoma del SARS-CoV-2 de la India (INSACOG), creado por el Ministerio de Salud para estudiar los genomas del coronavirus, la mutación ‘Delta plus’ presenta mayor transmisibilidad, mayor unión a los receptores de las células pulmonares y una posible reducción de la respuesta de los anticuerpos monoclonales, entre sus principales características. 

Las medidas de respuesta recomendables ante la nueva cepa no distan de las que ya están en vigor en el país e incluyen la contención inmediata en las zonas afectadas, prevención de aglomeraciones, aumento de pruebas de covid-19, el rastreo de los contagios y la vacunación masiva de la población.

La cepa dominante en la India sigue siendo Delta, considerada como la causa principal de la mortífera segunda ola de la pandemia en el país y estimada como “variante de preocupación” por la Organización Mundial de la Salud.

De acuerdo con los datos de la base GISAID de rastreo de mutaciones del SARS-CoV-2, Delta se ha detectado en 77 países, con la mayoría de incidencias registradas en Reino Unido (52.171), India (6.656), Estados Unidos (3.256), Singapur (823), Alemania (749), Canadá (743), España (429), Bélgica (363) y Rusia (311).

 




Las dificultades de los puertos chinos en medio de un brote de Covid complican aún más el comercio mundial

SHANGHAI – junio 22, 2021 – Decenas de enormes portacontenedores se han visto obligados a echar anclas y esperar. Las tarifas de flete se han disparado. Las tiendas en los Estados Unidos y Europa se encuentran con estantes insuficientes, precios más altos o ambos.

¿El bloqueo del Canal de Suez en marzo? No, hay otra interrupción en el envío global. Esta vez, el problema radica en Shenzhen, una metrópolis adyacente a Hong Kong en el sureste de China.

El transporte marítimo mundial se ha visto interrumpido por la pandemia durante meses, ya que la demanda occidental de productos fabricados en Asia ha superado la capacidad de los exportadores de llevar sus contenedores a los buques de salida. Pero el problema más reciente en Shenzhen, el tercer puerto de contenedores más grande del mundo después de Shanghai y Singapur, está empeorando las dificultades.

Los retrasos en el envío están relacionados con la estricta respuesta del gobierno chino a un reciente brote del virus. Shenzhen, con una población de más de 12 millones, ha tenido menos de dos docenas de casos de coronavirus transmitidos localmente; los funcionarios de salud de la ciudad los han relacionado con la variante Alpha, que se identificó por primera vez en Gran Bretaña.

Shenzhen respondió ordenando cinco rondas de pruebas de coronavirus de las 230.000 personas que viven en cualquier lugar cerca del puerto de contenedores de Yantian, donde se detectó el primer caso el 21 de mayo. Se prohibió todo contacto adicional entre los empleados del puerto y los marineros. La ciudad ha exigido que los empleados del puerto vivan en 216 edificios prefabricados construidos apresuradamente en los muelles en lugar de ir a casa con sus familias todos los días.

La capacidad del puerto para manejar contenedores se desplomó a principios de este mes. Todavía funcionaba a un 30 por ciento por debajo de su capacidad la semana pasada, anunció el puerto, y los medios controlados por el estado dijeron el lunes que la recuperación completa podría requerir el resto de junio.

“Tras unas semanas de una congestión portuaria muy sustancial en Yantian causada por un brote de Covid-19, las interrupciones de la cadena de suministro siguen estando muy presentes en el comercio mundial”, dijo Maersk, la línea de transporte de contenedores más grande del mundo, en un comunicado el jueves.

Las largas filas de buques portacontenedores que esperan cargamento con destino a América del Norte, Europa y otros lugares han tenido que anclar frente a Shenzhen y Hong Kong, ya que los capitanes ahora esperan hasta 16 días para atracar en Yantian. Los pequeños buques montados con sus propias grúas han estado transportando muchos contenedores directamente desde los muelles de las fábricas frente al río en el delta del río Pearl hasta los portacontenedores cerca de Hong Kong, mientras los exportadores intentan evitar las demoras en Yantian.

“Parece la hora punta, hay muchos barcos esperando”, dijo Tim Huxley, presidente de Mandarin Shipping, una línea de transporte de contenedores con sede en Hong Kong. Predijo que solucionar todos los retrasos en los envíos en Yantian y en otros lugares podría llevar el resto de este año.

El Canal de Suez fue bloqueado durante casi una semana por el buque portacontenedores Ever Given en marzo, mientras que Yantian detuvo casualmente toda la carga de contenedores de exportación durante seis días a principios de este mes. Pero los problemas de Yantian ahora se han prolongado mucho más. Simon Heaney, gerente senior de investigación de transporte de contenedores en Drewry Maritime Research en Londres, dijo que la interrupción del transporte global causada por los problemas del puerto de Yantian fue similar al bloqueo del Canal de Suez, aunque las diferencias entre los dos incidentes dificultan cualquier comparación estadística.

El costo promedio de envío de un contenedor de 40 pies desde el este de Asia a Europa o América del Norte se ha cuadruplicado en el último año. Las tasas se han disparado este mes con las dificultades de Yantian.

 




Lufthansa: check-in rápido para pasajeros con certificado de vacunación

Lufthansa ha implantado un check-in más rápido para los pasajeros con certificado de vacunación digital que acredite la protección total con la inoculación completa, ya sea a través de la aplicación o en una copia impresa al momento de la facturación en el aeropuerto

Allí se lee y se emite la tarjeta de embarque directamente, de inmediato, lo cual elimina la necesidad de llevar varios papeles y pruebas. La aerolínea destaca que también hace que sea mucho más difícil hacer un mal uso de documentos falsificados, ya que el sistema compara los datos del código QR con la reserva y los datos del pasajero.

Lufthansa trabaja en la facturación móvil rápida a través de un smartphone en rutas seleccionadas, pronto será posible escanear certificados de vacunación QR con la aplicación de Lufthansa o cargarlos digitalmente en la aplicación. La aplicación reconoce el código QR y utiliza esta información para crear la tarjeta de embarque.

La aerolínea explica que cualquiera que no disponga de los certificados adecuados para el viaje puede hacer que un centro de servicio de Lufthansa los revise en vuelos seleccionados hasta 72 horas antes de la salida. Estos pueden ser pruebas COVID-19, los que han superado la enfermedad o haber recibido la pauta completa de alguna de las vacunas aprobadas.

No obstante, la aerolínea recomienda que sus huéspedes continúen llevando consigo los certificados originales impresos en el viaje, además de la prueba digital, hasta nuevo aviso.

En el portal lufthansa.travel-regulations.com se pueden encontrar los documentos que se deben llevar y dónde también se pueden realizar las pruebas de COVID-19 para el viaje de regreso.

 




HEALTH AND SCIENCE Regeneron antibody ‘cocktail’ can save lives in hospitalized Covid patients, study finds

  • Another potentially life-saving treatment for hospitalized Covid-19 patients has been discovered by researchers at the University of Oxford.
  • An antibody combination made by Regeneron reduces the risk of death when given to patients with severe Covid who have not mounted a natural antibody response of their own.
  • The study was part of the wider Recovery trial investigating various possible treatments for people hospitalized with coronavirus.

LONDON — Another potentially life-saving treatment for hospitalized Covid-19 patients has been discovered by researchers at the University of Oxford.

The British study — part of the wider Recovery trial investigating various possible treatments for people hospitalized with coronavirus — found that an antibody combination made by Regeneron reduces the risk of death when given to patients with severe Covid who have not mounted a natural antibody response of their own.

The treatment uses a “cocktail” of two monoclonal antibodies (casirivimab and imdevimab, known as Regen-Cov in the U.S.) that bind specifically to two different sites on the coronavirus spike protein, neutralizing the ability of the virus to infect cells.

Previous studies in nonhospitalized Covid patients have shown that the treatment reduces viral load, shortens the time to the resolution of symptoms, and significantly reduces the risk of hospitalization or death.

But in a small trial in hospitalized patients, preliminary evidence suggested a clinical benefit for patients who had not mounted a natural antibody response of their own (that is, they were seronegative) when they entered the trial.

This latest study is the first trial large enough to determine definitively whether this treatment reduces mortality in patients hospitalized with severe Covid.

The trial, which took place between September and May, involved 9,785 patients hospitalized with Covid.

For patients who were seronegative at the start of the study, the antibody combination significantly reduced their chances of dying by one-fifth compared with those receiving usual care alone (that is, 24% of patients in the antibody combination group died versus 30% of patients in the usual care group).

Thus, for every 100 such patients treated with the antibody combination, there would be six fewer deaths.

As well as reducing the risk of death, for the seronegative patients who received the antibody combination treatment, the duration of hospital stay was four days shorter than for those receiving usual care. The chances of needing a ventilator was also lower.

The treatment had no noticeable beneficial effect on patients who were seropositive at the start of the trial.

The preliminary results from the trial, which will soon be submitted to a leading peer-reviewed medical journal, could determine how Covid patients are treated in future in hospital, one expert noted.

“It means that patients being hospitalised with Covid-19 can be divided into two groups based on whether or not they have made antibodies to the virus,” Fiona Watt, executive chair of the U.K.’s Medical Research Council, said in a statement.

“If they do not have antibodies then treatment with antibody-based drugs to the spike protein can reduce their risk of death and also time spent in hospital. Patients who have made their own antibodies to the virus do not benefit from the new treatment, which is important information given the cost of drugs.”

Peter Horby, professor of emerging infectious diseases in the Nuffield Department of Medicine at the University of Oxford, and the joint chief investigator for the Recovery trial, described the results as “very exciting.”

“The hope was that by giving a combination of antibodies targeting the SARS-CoV-2 virus we would be able to reduce the worst manifestations of Covid-19. There was, however, great uncertainty about the value of antiviral therapies in late-stage Covid-19 disease. It is wonderful to learn that even in advanced Covid-19 disease, targeting the virus can reduce mortality in patients who have failed to mount an antibody response of their own,” he said in a statement.

The Recovery trial has already made several life-saving discoveries, one being that dexamethasone, a cheap and widely used steroid, was able to save lives among severely ill Covid patients. Last week it published the results of another trial that showed aspirin did not improve the survival rates for patients hospitalized with Covid who are at an increased risk of blood clots.

fuente: https://www.cnbc.com/2021/06/16/regeneron-antibody-cocktail-can-save-lives-in-hospitalized-covid-patients.html




Qué se sabe de la cepa Delta del coronavirus que se propagó por más de 60 países y preocupa a la OMS

Además de en la India, la variante se ha vuelto dominante en Reino Unido y Singapur y va extendiéndose rápidamente también por EE.UU.

En su reciente informe epidemiológico sobre el covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que sigue observando “un aumento significativo de la transmisibilidad y un número creciente de países que notifican brotes” asociados a la variante del coronavirus B.1.617.2, denominada como Delta y registrada por primera vez en la India en octubre del año pasado.

El 11 de mayo, la OMS catalogó la cepa Delta como una “variante de preocupación” y, a día de hoy, de acuerdo con los datos de la base GISAID de rastreo de mutaciones del SARS-CoV-2, esta variante está presente en 67 países, con la mayoría de los casos registrados en Reino Unido (21.552), India (5.749), Estados Unidos (2.097), Alemania (633), Canadá (360) y Singapur (295).

Expertos de India estiman que la cepa Delta es un 50 % más contagiosa que la cepa Alfa, detectada inicialmente en Reino Unido, y es la “causa principal” de la mortífera segunda ola de la pandemia en el país asiático. La mutación es responsable del 95 % de los casos del covid-19 en Singapur, ya se ha vuelto dominante en Reino Unido y pronto podría serlo también en EE.UU. A su vez, en Alemania temen que Delta podría propagarse aún más por el territorio nacional en los próximos meses y que a estas alturas es poco realista pensar que podrá evitarse ese escenario.

¿Cuán peligrosa es?

En el caso de los pacientes indios que se contagiaron con la cepa Delta, en lugar de los problemas respiratorios, los principales síntomas incluyen discapacidad auditiva, dolores de estómago, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, dolor en las articulaciones, trastornos gástricos graves y coágulos sanguíneos de tal grado que pueden provocar gangrena, mientras que en Inglaterra y Escocia los primeros datos solo sugieren que esta variante conlleva un mayor riesgo de hospitalización en comparación con la que circulaba anteriormente en Reino Unido.

El cardiólogo de Bombay Ganesh Manudhane contó a Bloomberg que durante los últimos dos meses trató a ocho pacientes que desarrollaron complicaciones trombóticas —según sospechan sus colegas, debido a la cepa Delta— y a dos de ellos hubo que amputarles los dedos o un pie entero por microtrombos que conllevaron la necrosis del tejido afectado.

Manudhane señaló que a lo largo de todo el año pasado vio tres o cuatro casos así en su práctica, pero “ahora es un paciente a la semana“, y los coágulos de sangre se observan en distintos grupos de edad, incluso entre pacientes que no tuvieron problemas de ese tipo en el pasado, así que por ahora los médicos indios no entienden por qué algunos desarrollan los trombos y otros no.

Durante la segunda ola de la pandemia en la India, entre los enfermos de covid-19 se reportaron asimismo casos de formación de coágulos en los vasos sanguíneos que irrigan al intestino. El único síntoma de estos pacientes son dolores del estómago, mientras los cirujanos locales advierten que ya ha habido casos cuando los trombos provocaron una gangrena intestinal, que puede ocasionar la muerte.

¿Y ahora qué?

El político y científico alemán Karl Lauterbach afirma que ante el incremento de los casos de covid-19 causados por la cepa Delta, “lo clave es una tasa de vacunación muy alta, lo que reduce la mortalidad”. Sin embargo, todavía se desconoce si las vacunas existentes protegen ante esta variante del coronavirus y se necesitan más estudios acerca de su impacto.

Entre tanto, los datos de las autoridades sanitarias británicas apuntan a que las vacunas actuales son menos eficaces frente a la cepa Delta en comparación con la Alfa, así como tampoco se sabe si ayudan a prevenir el desarrollo de formas graves de covid-19 de esta variante o si son capaces de reducir su transmisibilidad.

El médico indio Abdul Ghafur, especialista en enfermedades infecciosas de la ciudad de Chennai, situada en el sur del país, defiende que ya es hora de desarrollar nuevas vacunas teniendo en cuenta las nuevas variantes del coronavirus.

“No podemos adelantarnos al virus, pero al menos podemos seguirle el ritmo“, comentó Ghafur a Bloomberg, destacando la naturaleza “impredecible” del covid-19. Si bien el año pasado la comunidad científica pensó que había aprendido lo principal sobre su nuevo enemigo, ahora esto ha cambiado y ya no es así, concluyó el experto.




¿Me puedo infectar de Covid-19 en la playa o en una piscina?

Llega el verano a los países del hemisferio sur y, con ello, aparece la seductora posibilidad de salir a la playa o algún sitio con piscina para disminuir los estragos del calor. La evidencia hasta ahora muestra que no son sitios que por sí mismos propicien un contagio por coronavirus, sin embargo, pueden facilitar condiciones que, sin las adecuadas medidas preventivas, conviertan las vacaciones en preocupaciones.

A pesar de que la epidemia provocada por el virus SARS-CoV-2 está lejos de ser controlada, muchas personas ya tienen algún viaje a la playa entre sus planes a corto plazo, especialmente en los países en los que inicia la época más calurosa del año. Pero lo que significa una buena noticia para la industria turística también puede abrir nuevas posibilidades de riesgo si no se aplican las medidas preventivas necesarias.

Así ocurrió hace unos meses en algunos países del hemisferio norte, como Reino Unido o Estados Unidos, que, como resultado de intensas olas de calor, llenaron sus playas de personas que ignoraron el distanciamiento social y las recomendaciones mínimas de seguridad.

“Los asistentes a la playa son propensos a subestimar su riesgo (…) El riesgo percibido de mortalidad es mucho menor especialmente entre las personas más jóvenes, que son las más propensas a visitar una playa”, afirma un artículo en el que participó Camilo Botero, del Grupo de Investigación de Playas Corporación, una compañía colombiana que asesora en temas de gestión integrada de playas y turismo sustentable.

Además, dado que los espacios cerrados equivalen a un mayor riesgo de transmisión de virus, los espacios al aire libre son percibidos como de menor riesgo, por eso las playas pueden ser vistas como áreas seguras

Y probablemente lo son. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, “no hay evidencia de que el COVID-19 pueda transmitirse a los humanos mediante el uso de aguas recreativas”, que incluyen las aguas dulces (como lagos, ríos, o piscinas) y las saladas (como mares o playas).

Sin embargo, la ausencia de evidencia está relacionada con la falta de estudios sobre la persistencia, por ejemplo, del virus en el mar o en la arena. Por lo tanto, sin estos análisis no es posible confirmar la aparente seguridad de las aguas recreativas.

Lo que sí es posible evaluar -y prever- son los potenciales riesgos que existirán si este tipo de lugares reciben a muchas personas, incluyendo quienes estén infectados con o sin síntomas.

¿Podría estar el coronavirus en el agua del mar?

Aún se sabe poco sobre la persistencia del virus en el mar. Hay investigaciones, por ejemplo, que reportan partes del virus en aguas residuales. Esto abre la posibilidad de que en las zonas donde estas aguas no pasan por ningún tratamiento y descargan en el mar, el SARS-CoV-2 llegue a las playas.

De hecho, en el pasado ya han sido detectados otros virus en playas recreativas como resultado de la descarga de aguas residuales. En 2018, un grupo de investigadores brasileños reportó contaminación fecal humana así como la presencia de adenovirus humanos, poliomavirus y el de la hepatitis A en más de cuarenta muestras de agua de mar de cuatro playas de Niteroi, Rio de Janeiro. Ese riesgo de transmisión de enfermedades virales puso énfasis en que los países deben imponer controles más rígidos para la descarga de aguas residuales en el mar, especialmente en países en desarrollo.

Lo importante, en el caso del SARS-CoV-2, es que aun si estuviera presente en las playas o la arena no significa que puede mantener su capacidad infecciosa; es decir, puede estar presente y no propiciar contagios.

Esto se debe a que este coronavirus, como cualquier otro virus, tiene una dosis infecciosa mínima, la cantidad necesaria para provocar una infección. Y aunque se desconoce todavía cuál es la dosis necesaria mínima del SARS-CoV-2, es muy probable que al estar diluido en agua esta dosis sea aún más difícil de alcanzar. De cualquier modo, como no existen protocolos para la detección de SARS-CoV-2 en el agua o arena en las playas turísticas, no es posible sacar conclusiones.

¿Me puedo infectar si entro en una piscina?

Hasta ahora, no existe ningún reporte de alguna infección a través del agua en piscinas, jacuzzis o parques acuáticos.

En buena medida porque en ellas aplica el mismo principio de dilución que en el mar, lo que hace poco probable que ocurra una transmisión entre una persona a otra. Además, dado que el agua de las piscinas usualmente se desinfecta con cloro, una sustancia que puede inactivar al virus, la posibilidad de un contagio es todavía menor.

Eso no significa que estemos libres de riesgo, especialmente si se trata de piscinas públicas donde hay muchas personas en el agua o fuera de ella, en baños, bares, restaurantes o salas de juegos. Por lo tanto, es bueno evitar piscinas cubiertas, así como las horas con mayor afluencia de personas; es preferible usarla en las mañanas, cuando la piscina está más limpia o recién desinfectada; y evitar estar cerca de cualquier persona que expulse mucosidad de la boca a la piscina.

¿Qué recomendaciones debo tomar en cuenta?

La más importante es que si sientes algún síntoma o si estuviste en contacto con alguna persona sospechosa o con el diagnóstico confirmado, resistas la tentación de salir y te quedes en casa.

Pero si no hay ningún motivo de sospecha, puedes tomar las medidas preventivas que aplicarías en cualquier otro sitio: mantenerte a 1.5 metros de distancia, como mínimo, de cualquier otra persona, ya sea dentro o fuera del agua; lavarte las manos constantemente, sobre todo antes y después de comer; evitar tocarte el rostro y usar cubrebocas permanentemente, sobre todo donde no es posible evitar el distanciamiento social; desinfectar objetos y evitar tocar superficies de uso común. También puedes averiguar las tasas de contagio de la zona que quieres visitar, para decidir si es conveniente o no.

Además, puedes asegurarte de que estos sitios cumplan con requisitos importantes de seguridad como el cierre de baños públicos, puestos de bebidas o comida, quioscos y duchas; que separen tumbonas, sombrillas, cabañas de playa o tiendas de campaña en alquiler de manera para minimizar el contacto con otras personas.

Para algunos especialistas, la cantidad mínima de superficie de playa para cada usuario es de 5 metros cuadrados, una cantidad por debajo de eso significaría hacinamiento.

Botero también recomienda reconfigurar los accesos con el fin de separar a los usuarios de la playa moviéndose en direcciones opuestas; crear áreas exclusivas para grupos de usuarios de alto riesgo como adultos mayores; sustituir el uso de restaurantes por servicios de entrega de alimentos; y dividir visitantes entre diferentes playas o lugares alternativos, con el fin de evitar las aglomeraciones.

Así que ir a una playa o pasar tiempo en una piscina no es sinónimo de amenaza, pero sí una oportunidad para tomar las medidas preventivas y recordar que, dentro o fuera del agua, la pandemia sigue ahí.

Fuente: https://saludconlupa.com/comprueba/me-puedo-infectar-de-covid-19-en-la-playa-o-en-una-piscina/




Los anticuerpos vuelven a desaparecer rápidamente tras una infección por coronavirus

Según nuevos datos de en estudio, la protección de los anticuerpos desaparece rápidamente después de una infección de COVID-19, sobre todo si es leve o asintomática. La inmunidad solo dura un tiempo limitado.

Las personas que han superado una infección de coronavirus están inicialmente protegidas contra una recaída porque el sistema inmunitario del organismo crea los anticuerpos necesarios. Al cabo de cierto tiempo, estos anticuerpos vuelven a desaparecer.

Esto no significa, sin embargo, que quienes se han recuperado después de eso ya no tengan ninguna protección, porque, a pesar de la desaparición de los anticuerpos, estos pueden volver a ser producidos. De ello se encargan las llamadas células T, que funcionan como una especie de memoria contra la enfermedad que recuerda la composición de dichos anticuerpos.

Un nuevo estudio realizado en Renania con datos del área de Bonn por el Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE) ha demostrado que una de cada cinco personas recuperadas de COVID-19 no tiene anticuerpos después de tan solo seis meses.

Entre abril y junio de 2020, unos 5.100 adultos de Bonn fueron sometidos a pruebas de anticuerpos contra el coronavirus. En 22 participantes en el estudio se pudieron detectar anticuerpos “neutralizantes”, es decir, anticuerpos especialmente eficaces que impiden que el SARS-CoV-2 entre en las células. Sin embargo, la mayoría de los participantes o no tenían síntomas o eran leves: en algunos casos ni siquiera sabían que habían pasado el COVID-19.

Otros coronavirus, descartados

No obstante, el hecho de que tuvieran estos anticuerpos sugiere una infección previa con el nuevo coronavirus.

Para descartar que hubieran podido ser contra otros virus similares, las muestras se sometieron también a una “prueba de neutralización por reducción de placas”, que pueden demostrar que los anticuerpos formados estaban dirigidos específicamente contra el SARS-CoV-2 y no contra otro de los coronavirus que nos rodean desde hace años y que desencadenan resfriados normales, por ejemplo.

El equipo del estudio de Renania ha colaborado estrechamente para ello con el Instituto de Virología de la Charité de Berlín.

En septiembre de 2020, es decir, 120 días después de la primera muestra de sangre, todos los que dieron positivo fueron examinados de nuevo. En la mayoría de los participantes, la cantidad de anticuerpos neutralizantes había disminuido significativamente. Esto indica que la inmunidad es de duración limitada tras las infecciones leves o asintomáticas por coronavirus.

Sistema inmunitario sofisticado

Con todo, la presencia de anticuerpos no es el único factor decisivo para la respuesta inmunitaria, explica el Dr. Ahmad Aziz, científico del DZNE y principal autor del citado estudio: “La disminución de anticuerpos parece ir relativamente rápido; sin embargo, el sistema inmunitario dispone de otras herramientas para luchar contra los agentes patógenos”.

“Los anticuerpos son importantes, sin duda, pero también son solo una parte de un arsenal más amplio”, continúa Aziz. “Otros estudios sugieren que otro componente, al que llamamos la respuesta inmune celular, puede persistir a pesar de la caída de los niveles de anticuerpos”. Algunos pacientes pueden estar a salvo de la enfermedad gracias a esas células T.

Nuevo estudio de Charité sobre actividad cruzada

En cuanto al papel de las células T, también hay un nuevo estudio preimpreso de la Charité de Berlín, aún no revisado, sobre la “actividad cruzada”, en el que también participó el profesor Christian Drosten, jefe de virología. Si se observa con atención, explica el especialista en un podcast, “se ve que, en pacientes que no han tenido el virus del SARS-2 en absoluto, hay sin embargo una reacción de las células T ante una parte determinada de él, y es la parte S2 del SARS-2, su proteína espiga”.

¿Supone esto una explicación de por qué aproximadamente una quinta parte de los infectados no desarrollan síntomas o los desarrollan muy leves? ¿Y la causa de que las vacunas alcancen a veces una eficacia asombrosa después de la primera dosis? ¿Es posible que la memoria inmunitaria reaccione de esta manera debido a una infección previa con otros coronavirus? Estas son las cuestiones que tratan ahora de responder los investigadores.

Fuente: https://www.dw.com/es/los-anticuerpos-vuelven-a-desaparecer-r%C3%A1pidamente-tras-una-infecci%C3%B3n-por-coronavirus/a-57254027




Riesgo de contagio de Covid según actividad

¿Cuán arriesgado es ir a comprar o comer en un restaurante? ¿Y tomarse un trago en un bar? ¿O ir al cine?

En medio de la actual pandemia de covid-19, seguramente muchos se preguntan cuáles son los riesgos de infección haciendo este tipo de actividades.

Preguntas así quería responder la Asociación Médica de Texas (TMA, por sus siglas en inglés), que juntó un panel de 14 expertos en salud pública, epidemiología y enfermedades infecciosas para diseñar una clasificación según el riesgo que supone hacer distintas acciones cotidianas.




¿Pueden las personas vacunadas transmitir el coronavirus?

¿Previene completamente las infecciones la vacunación? La respuesta corta es no. Usted aún puede infectarse después de haber recibido su vacuna. Pero sus posibilidades de enfermar gravemente son casi nulas.

Mucha gente piensa que las vacunas funcionan como un escudo, impidiendo que un virus infecte las células por completo. Pero en la mayoría de los casos, una persona que se vacuna está protegida contra enfermedades, pero no necesariamente contra infecciones.

El sistema inmune de cada persona es un poco diferente, por lo que cuando decimos que una vacuna tiene una efectividad del 95% eso solo significa que el 95% de las personas que se han vacunado no enfermarán.

Estas personas podrían estar completamente protegidas de la infección, o podrían estar infectadas pero permanecer asintomáticas porque su sistema elimina el virus muy rápidamente. El 5% restante puede infectarse y enfermar, pero es muy poco probable que esas personas sean hospitalizadas.

La vacunación no evita las infecciones al 100%, pero en todos los casos le confiere al sistema inmune una gran ventaja frente al coronavirus. Ya sea una protección completa contra la infección o, si desarrolla algún nivel de enfermedad, siempre estará mejor después de recibir su dosis de vacuna que si no la hubiera recibido.

¿Infección significa siempre transmisión?

La transmisión se produce cuando suficientes partículas virales de una persona infectada se introducen en el cuerpo de otra persona no infectada. En teoría, cualquier persona infectada podría transmitir el virus. Pero la vacunación reducirá la posibilidad de que esto suceda.

En general, aunque la vacunación no prevenga completamente la infección, reducirá significativamente la cantidad de virus que sale de la nariz y la boca y acortará el tiempo en que se elimina el virus.

Este parece ser el caso de las vacunas contra el coronavirus. En un reciente estudio previo que aún no ha sido revisado por pares, investigadores israelíes evaluaron a 2 897 personas vacunadas en busca de signos de infección. La mayoría no tenía virus detectable, pero las personas que estaban infectadas tenían una cuarta parte de la cantidad de virus en sus cuerpos que las personas no vacunadas a las que se les hizo la prueba en momentos similares después de la infección.

Menos virus del coronavirus significa menos posibilidades de propagarlo, y si la cantidad de virus en su cuerpo es lo suficientemente baja, la probabilidad de transmitirlo puede llegar a casi cero.

Sin embargo, los investigadores aún no saben dónde está ese límite para el coronavirus, y, dado que las vacunas no brindan una protección del 100% contra la infección, los expertos recomiendan que las personas continúen usando mascarillas y manteniendo medidas de distanciamiento social incluso después de ser vacunadas.

¿Qué pasa con las nuevas variantes del coronavirus?

Han surgido nuevas variantes de coronavirus en los últimos meses, y estudios recientes muestran que las vacunas son menos efectivas contra algunas, como la variante B1351 identificada por primera vez en Sudáfrica.

Cada vez que el SARS-CoV-2 se replica obtiene nuevas mutaciones. En los últimos meses, los investigadores han encontrado nuevas variantes que son más infectivas, lo que significa que una persona necesita inhalar menos virus para infectarse, y otras variantes que son más transmisibles, lo que significa que aumentan la cantidad de virus que desprende una persona. Y los investigadores también han encontrado al menos una nueva variante que parece tener más facilidad para evadir el sistema inmune, según los primeros datos.

Entonces, ¿cómo se relaciona esto con las vacunas y la transmisión?

Para la variante de Sudáfrica, las vacunas aún brindan más del 85% de protección contra una enfermedad grave de covid-19. Pero cuando se cuentan los casos leves y moderados, las vacunas brindan, en el mejor de los casos, solo alrededor del 50%-60% de protección. Eso significa que al menos el 40% de las personas vacunadas todavía tendrán una infección lo suficientemente fuerte y suficiente virus en su cuerpo como para sufrir al menos una enfermedad moderada.

Si las personas vacunadas tienen más virus en sus cuerpos y se necesita menos cantidad de virus para infectar a otra persona, habrá una mayor probabilidad de que una persona vacunada pueda transmitir estas nuevas cepas del coronavirus.

Si todo va bien, las vacunas reducirán muy pronto la tasa de enfermedades graves y muerte en todo el mundo. Sin duda, una vacuna que reduzca la gravedad de la enfermedad también, a nivel de población, reducirá la cantidad de virus que se transmite.

Pero debido a la aparición de nuevas variantes, las personas vacunadas todavía tienen el potencial de diseminar y transmitir el coronavirus a otras personas, estén vacunadas o no. Esto significa que probablemente las vacunas tardarán más en reducir la transmisión  y en favorecer la inmunidad de rebaño que si estas nuevas variantes nunca hubieran surgido.

El tiempo que durará este proceso será resultado del equilibrio entre la eficacia de las vacunas contra las cepas emergentes y lo transmisibles e infecciosas que sean las nuevas cepas.

Fuente: https://theconversation.com/pueden-las-personas-vacunadas-transmitir-el-coronavirus-156503




Vacunas contra la covid-19: ¿es posible contraer el coronavirus y contagiar a otros después de vacunarse?

El mensaje de las autoridades y los especialistas es claro: vacunarse es una manera efectiva de combatir la pandemia de covid-19.

Pero, ¿qué significa exactamente estar vacunado?, ¿qué tipo de protección tienen quienes ya recibieron su dosis completa?

En este momento en el mundo hay al menos 9 vacunas que han demostrado que son altamente eficaces a la hora prevenir la enfermedad que causa el virus SARS-CoV-2.

Eso quiere decir que si una persona vacunada se contagia del virus, tendrá menos probabilidades de desarrollar síntomas o enfermarse gravemente.

Lo que aún no está claro, sin embargo, es si la vacuna logra evitar el contagio.

En resumen: aún no se sabe si la vacuna evita que te contagies, lo que sí se sabe es que si te vacunas y luego te contagias, probablemente no te vas a enfermar.

Veamos por qué ocurre esto y por qué es importante mantener precauciones aún luego de recibir la vacuna.

¿Qué tipo de protección ofrecen las vacunas contra la covid-19?

Hay dos tipos principales de inmunidad que puede lograr con las vacunas.

Una es la llamada “inmunidad efectiva”, que puede evitar que un patógeno cause una enfermedad grave, pero no puede evitar que ingrese al cuerpo o haga más copias de sí mismo.

La otra es la “inmunidad esterilizante”, que sí puede impedir la infección e incluso prevenir casos asintomáticos.

Lo ideal es que una vacuna logre producir inmunidad esterilizante, pero rara vez se logra.

Algunas investigaciones, sin embargo, ya han comenzado a medir si las vacunas pueden bloquear la infección, y los expertos esperan que en las próximas semanas y meses se obtegan resultados más dicientes.

Estudios recientes de las vacunas de Oxford-AstraZeneca, Pfizer-BioNTech y Moderna sugieren que estas vacunas podrían tener el potencial de reducir la la transmisión del virus.

Estos estudios, sin embargo, tienen limitaciones o aún están en revisión. Es decir, sus resultados aún no son concluyentes.

“Suponemos que todas las vacunas van a tener un nivel de capacidad de bloqueo de la infección”, dijo la doctora Zulma Cucunubá, epidemióloga del Imperial College London, en el programa #TuMundoBBC, a finales de enero.

Cucunubá, sin embargo, advierte que para tener esa certeza faltan más ensayos de largo plazodiseñados específicamente para medir esa capacidad de bloqueo de la infección.

¿Vacunarte evitará que contagies a otras personas?

“La respuesta es: no sabemos“, según lo indica el portal dedicado al coronavirus de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, refiriéndose a que faltan más datos para dar una respuesta definitiva.

Como lo indica este portal, es posible que una persona vacunada pueda tener el virus replicándose en su nariz y garganta, incluso si está protegida contra la enfermedad.

Ahora, también es posible que la respuesta inmune que genera la vacuna y que impide que la persona se enferme, también reduzca la cantidad de virus en la nariz y la garganta, al punto de que sea poco probable que pueda contagiar a otros.

Pero, una vez más, “necesitamos más investigaciones para estar seguros”, indica el portal de Harvard.

Finalmente, hay otros dos factores a tener en cuenta.

El primero es que ninguna vacuna es perfecta.

Una vacuna que tenga una eficacia del 95% significa que cerca de 1 de cada 20 personas que la reciben puede que no obtenga protección contra la enfermedad, según el explica el portal de coronavirus de la Universidad Johns Hopkins.

El segundo factor es que puede darse el caso, por ejemplo, de una persona que sin saberlo ya esté contagiada al momento de vacunarse, con lo cual la infección podría seguir desarrollándose aún después de recibir la vacuna.

Seguir cuidándose y cuidando a los demás

Por todas estas razones, los expertos insisten en que, aun después de vacunarse y mientras no tengamos más información, hay que seguir tomando precauciones como el uso de la mascarilla y el distanciamiento social.

“Si estás entre los primeros grupos de personas que se vacunan, es mejor seguir usando mascarillas y mantener la distancia física para proteger a otras personas que aún no se han vacunado”, dice el portal de Harvard.

Pero la capacidad de las vacunas de bloquear el contagio no solo determina qué tan necesario es que sigamos usando mascarillas y distancia social.

El tipo de protección de la vacuna influye directamente en la posibilidad de alcanzar la anhelada inmunidad de rebaño.

La inmunidad de rebaño se refiere a la protección que logra una población cuando una cantidad suficiente de personas ya es inmune al virus, ya sea porque se recuperaron tras el contagio del virus o porque fueron vacunadas.

Los expertos aún no tienen claro qué porcentaje de la población tendría que ser vacunada para lograr la inmunidad de rebaño.

Lo que sí está claro es que “si las vacunas no detienen por completo la transmisión, aumentará la cantidad de personas que necesitamos vacunar para cruzar verdaderamente los umbrales de inmunidad de rebaño y reducir los casos a un nivel cercano a cero“, dice a BBC Future Michael Head, investigador en salud global en la Universidad de Southampton.

Un estudio del Imperial College London, por ejemplo, calculó que con una vacuna que sea 100% efectiva impidiendo la transmisión del virus, se necesitaría vacunar entre el 60% y el 70% de la población.

Con una vacuna que ofrezca el 80% de efectividad para impedir la transmisión, el número de personas vacunadas que se necesitaría aumentaría hasta un rango entre el 75% y el 90%.

La doctora Cucunubá advierte que en caso de que las vacunas tengan solo la capacidad de prevenir la enfermedad, pero no de bloquear la infección, las vacunas no nos podrían llevar a la inmunidad de rebaño.

Mientras tanto…

Los expertos esperan que en las próximas semanas o meses tengamos más respuestas sobre el tipo de protección que ofrecen las vacunas contra la covid-19.

Mientras llega ese momento, “será importante que todos continúen usando todas las herramientas disponibles para ayudar a detener la pandemia”, según indica el portal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).

Eso, en términos prácticos, significa que es importante lavarse las manos, usar mascarilla y mantener la distancia, incluso si ya te vacunaste.




4 gráficos que explican qué hacer si tienes una persona con covid-19 en la casa

Todos los enfermos de covid-19 deben mantenerse aislados para evitar propagar el coronavirus. Esta es la recomendación generalizada para todos los infectados con SARS-CoV-2 que no han desarrollado un cuadro grave de la enfermedad.

Idealmente, el enfermo dispondría de un espacio suficientemente grande como para pasar allí entre 10 y 14 días, o el tiempo que se requiera dependiendo de la evolución de los síntomas (si tienes fiebre alta, te sientes acalorado o con escalofríos, estás resfriado o tienes náuseas o diarrea, el período de aislamiento puede ser más largo, según el Servicio Nacional de Salud Británico).

Pero la realidad es que la gran mayoría vive en espacios compartidos sin acceso, por ejemplo, a un baño propio. Te explicamos de forma sucinta en cuatro gráficos cómo hacer si hay una persona aislada con covid-19 dentro de tu casa.

La habitación del enfermo

 

La puerta del cuarto donde duerme el enfermo debe mantenerse cerrada. Es importante abrir la ventana para dejar que circule el aire. Sus comidas debe hacerlas allí dentro, y todo la basura que genere (pañuelos descartables, mascarillas, etc.) debe tirarla a un bote con una bolsa plástica y cerrarla.

Si no es posible mantener al enfermo dentro de una habitación separada y debe compartir el cuarto con otra persona, coloca las camas al menos a dos metros de distancia, y si puedes, una barrera física alrededor de la cama del enfermo como una cortina de baño, un cartón grande, etc.

Si solo tienes una cama, se debe dormir de modo que la posición de la cabeza de uno esté al altura de los pies del otro.

Distancia de los demás

Idealmente no debemos entrar a la habitación del enfermo y si lo hacemos en caso de ser absolutamente necesario, ambos deben usar mascarilla, y la persona que ingresa debe utilizar guantes desechables para manipular las cosas del enfermo.

Las comidas y todos los otros implementos que necesite hay que dejárselos en la puerta para que los recoja una vez que nos hayamos alejado.

El baño

Lo ideal es no compartir el baño con el enfermo. En caso de no ser posible, lo mejor es que la persona infectada utilice el baño compartido una vez que lo han hecho los demás y que luego limpie con guantes todas las superficies que ha tocado.

Si necesitamos usar el baño después de que lo ha utilizado la persona infectada, lo mejor es dejar pasar el máximo de tiempo posible.

El enfermo debe utilizar su propia toalla.

Si la persona con covid-19 tiene su propio baño pero no está en condiciones de limpiarlo, podemos hacerlo usando una mascarilla y guantes descartables, pero solo en caso de ser absolutamente necesario.

Los objetos que toca la persona infectada

Es importante no compartir objetos con el enfermo.

Por eso, debemos separar platos, cubiertos, vasos etc. para su uso exclusivo.

Una vez que los usa debemos lavarlos con detergente y agua caliente usando guantes descartables. Después de hacerlo debemos lavarnos meticulosamente las manos con jabón por al menos 20 segundos.

En cuanto a su ropa o sábanas sucias, debemos manipularlas con guantes y nunca sacudirlas. Se pueden lavar en agua caliente junto a la ropa del resto de los integrantes de la casa, y debe secarse con secarropas a temperatura caliente, si se puede.

Al terminar, lávate siempre las manos.




Coronavirus en Estados Unidos: los beneficios de la doble mascarilla contra el coronavirus

Una mascarilla protege, dos hacen un mejor trabajo.

Ese es el resultado de una investigación publicada este miércoles por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingles) de EE.UU., quienes recomendaron por primera vez utilizar una doble protección para evitar “significativamente” el contagio por coronavirus.

De acuerdo con los CDC, colocar una mascarilla de tela sobre otra de tipo quirúrgico, como las azules desechables, puede bloquear el escape del 92,5% de las partículas potencialmente infecciosas.

“En el estudio, hallamos que usar cualquier tipo de mascarilla funcionó significativamente mejor que no usar una máscara. Y las mascarillas bien ajustadas proporcionaron el mayor rendimiento tanto en el bloqueo de aerosoles emitidos como en la exposición de aerosoles”, indicó la directora de los CDC, Rochelle Walensky.

“Seguimos recomendando que las mascarillas tengan dos o más capas, cubran completamente la nariz y la boca y se ajusten cómodamente a la nariz y los lados de la cara”, dijo Walensky.

No obstante, la experta aclaró que los experimentos realizados utilizaron únicamente una mascarilla de tela sobre una quirúrgica, por lo que modificaciones con otros tipos de protección facial no son recomendados.

“Quiero dejar claro que estos nuevos datos científicos publicados hoy no cambian las recomendaciones específicas sobre quién debe usar una máscara o cuándo debe usar una. Pero brindan nueva información sobre por qué es tan importante usar una máscara bien ajustada para protegerte a ti ya los demás “, afirmó Walensky.

Aunque esta es la primera investigación respaldada por los CDC que recomienda usar una mascarilla doble, el principal experto en enfermedades infecciosas de EE.UU., Anthony Fauci, había sugerido con anterioridad su uso.

“No hay nada de malo en que las personas usen dos máscaras. Yo mismo a menudo uso dos máscaras”, dijo Fauci.

Autoridades médicas de varios países ya habían recomendado con anterioridad el uso de dos mascarillas o de mascarillas más efectivas, como las N95, FFP2 o KN95, ante las nuevas variantes más contagiosas de coronavirus.

Anudar las mascarillas

Durante el estudio realizado a finales de enero, los CDC probaron dos modificaciones simples para mejorar el rendimiento de las mascarillas de uso más común:

  • Utilizar dos mascarillas
  • “Anudar” las mascarillas

Ambos métodos produjeron una protección sustancialmente mejor contra la transmisión y la exposición a aerosoles infecciosos, según los CDC.

El estudio encontró que “anudar” (hacer un nudo con los elásticos cerca de la tela antes de colocarlos en nuestros oídos) puede mejorar también el rendimiento general de las mascarillas.

Este procedimiento, según los investigadores, reduce las fugas de partículas a ambos lados de la cara, por lo que hace que la posibilidad de contagios también sea menor.

Según el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad de los CDC, una mascarilla anudada puede bloquear el escape del 63% de partículas que podrían contener el coronavirus, mientras la protección se reduce al 42% de las partículas cuando no están anudadas.

Las nuevas recomendaciones

En base a las nuevas evidencias del estudio, los CDC recomendaron además:

  • Elegir una mascarilla con un ajuste nasal, que evite que el aire se filtre por la parte superior de la nariz. Si la mascarilla no tiene ese tipo de ajuste, se le puede poner uno para evitar que el aire se escape, dijo Walensky.
  • Verificar que la mascarilla se ajuste perfectamente a la nariz, la boca y la barbilla: “Si la mascarilla te ajusta bien, sentirás que entra aire caliente por la parte delantera de la mascarilla y podrás ver cómo el material de la mascarilla entra y sale con cada aliento”, dicen los CDC.
  • Agregar capas, ya sea usando una máscara de tela con varias capas o usando una máscara desechable debajo de una máscara de tela.
  • El uso de doble mascarilla no es recomendable para todas las máscaras. Según los CDC, no se deben combinar dos máscaras desechables: “Las máscaras desechables no están diseñadas para ajustarse bien y el uso de más de una no mejorará el ajuste”.
  • No colocar otra máscara encima de una del tipo KN95. “Esa máscara debe usarse sola”, según la agencia estadounidense.



La transmisión COVID-19 a través de la superficie ocular no debe ignorarse

Las gotitas infecciosas y los fluidos corporales pueden contaminar fácilmente el epitelio conjuntival humano.

Chaolin Huang y sus colegas1 informaron sobre la epidemiología, los síntomas y el tratamiento de pacientes infectados por el nuevo coronavirus 2019 (2019-nCoV) en Wuhan, China. Como oftalmólogos, creemos que la transmisión de 2019-nCoV a través de los ojos fue ignorada.

El 22 de enero de 2021, Guangfa Wang, miembro del panel nacional de expertos en neumonía, informó que fue infectado por 2019-nCoV durante la inspección en Wuhan.

Llevaba una máscara N95 pero no usaba nada para proteger sus ojos.

Varios días antes del inicio de la neumonía, Wang se quejó de enrojecimiento de los ojos. La exposición desprotegida de los ojos a 2019-nCoV en la Clínica de fiebre de Wuhan podría haber permitido que el virus infecte el cuerpo.

Las gotitas infecciosas y los fluidos corporales pueden contaminar fácilmente el epitelio conjuntival humano. Los virus respiratorios son capaces de inducir complicaciones oculares en pacientes infectados, lo que conduce a una infección respiratoria.

El coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) se transmite predominantemente a través del contacto directo o indirecto con las membranas mucosas de los ojos, la boca o la nariz.

Combinar el uso de gafas y el de la mascarilla no siempre es fácil ni cómodo. Sin embargo, ambas prendas podrían ser complementarias en la lucha contra el coronavirus, como medida de prevención para evitar contagios. Un equipo de investigadores chinos ha constatado que, entre las personas hospitalizadas por Covid-19 en Wuhan hay muy pocas que usen gafas de forma habitual, a diario, lo que sugiere que el uso cotidiano de gafas podría reducir el riesgo de contagio.

Para probar su tesis, los investigadores anotaron en el expediente médico de los pacientes admitidos en el hospital Suizhou Zengdu –dedicado al tratamiento de la Covid-19– si usaban gafas de forma continuada, más de ocho horas al día. Y encontraron que solo el 5,8% de los ingresados eran usuarios habituales de gafas porque eran miopes, mientras que la proporción de personas con miopía en la zona, según un estudio anterior, era del 31,5%, mucho más alta que la de pacientes ingresados con coronavirus.

Los resultados –publicados en la revista especializada JAMA Ophthalmology– sugieren que los ojos podrían ser una vía de infección importante para la Covid-19 y el uso de anteojos una forma de evitarlo, aunque los propios investigadores reconocen que su estudio tiene limitaciones, como el pequeño tamaño de la muestra (276 pacientes) o la falta de estudios sobre el uso de lentillas y la Covid-19, entre otras.

“El contagio a nivel ocular de virus que se comportan de forma parecida en cuanto a transmisión –como el adenovirus– está demostrado, de modo que los oftalmólogos pensamos que con la Covid-19 podría suceder lo mismo, que a través de la conjuntiva –la parte blanca de los ojos, que es una mucosa–, podría producirse el contagio”, explica José Lamarca, vocal de la Asociación Profesional de Oftalmólogos de España (APOE) y miembro el equipo médico del Centro de Oftalmología Barraquer.

“El contagio a nivel ocular de virus que se transmiten de forma parecida a la Covid-19 está demostrado”

Y añade que, por ello, las principales sociedades oftalmológicas y asociaciones profesionales recomiendan a los propios oftalmólogos el uso de gafas para trabajar, porque durante su desempeño profesional se acercan mucho al paciente -trabajan a 15-20 centímetros– y consideran que las gafas son una medida de protección frente al coronavirus.

“Algunos estudios realizados en China indican que el 0,8% de los casos de Covid-19 podrían haberse infectado a través de la conjuntiva”, si bien se trata de trabajos de los que no se tiene toda la información necesaria para conocer bien su nivel de solvencia, comenta Lamarca.

En la investigación publicada en JAMA Ophthalmology se indica también que, según las estadísticas disponibles en ese momento, entre el 1% y el 12% de los pacientes con la Covid-19 tienen manifestaciones oculares, que se ha detectado el virus en las lágrimas o sacos conjuntivales de pacientes afectados por la enfermedad y que se han detectado casos de oftalmólogos contagiados durante su práctica profesional.

Hace meses que algunos especialistas en oftalmología –entre ellos el equipo de Barraquer– aconsejaron a los deportistas que usaran gafas cuando salen a correr para incrementar su seguridad.

“Al correr al aire libre los ojos están expuestos a la climatología, y ahora también debemos protegernos de las microgotas y aerosoles expedidos por otros corredores al respirar, que pueden ser fuente de contagio de la Covid-19”, aseguraba en mayo el oftalmólogo Victor Charoenrook para justificar la recomendación del Centro de Oftalmología Barraquer.

Y añadía que usar gafas tenían un efecto protector añadido, que es el evitar tocarse los ojos. De hecho, hay estudios que han demostrado que una persona se toca la cara una vez cada 2,5 minutos y los ojos involuntariamente unas diez veces cada hora. “Los ojos son una fuente de contagio y un punto sin protección en muchas ocasiones; en caso de tocarnos inadvertidamente los ojos es conveniente realizar un buen lavado con suero fisiológico o lágrimas artificiales sin conservantes para intentar eliminar en lo posible la presencia de virus”, apuntaba el especialista.

Algunos estudios indican que las personas se tocan los ojos involuntariamente unas diez veces cada hora

Con todo, el doctor Lamarca considera que, si bien usar gafas es una medida sencilla de protección, “tampoco es adecuado recomendar que todo el mundo vaya con gafas por la calle, como se hace con la mascarilla; no hace falta”. En cambio, sí aconseja recurrir a esta protección ocular a quienes tengan riesgo de entrar en contacto con una persona que podría estar infectada de la Covid-19, como personal sanitario u personas que trabajan de cara al público y en estrecho contacto con el cliente o paciente.

El oftalmólogo remarca que, cuando se usan gafas, lo importante es limpiarlas bien a diario, porque si no, en lugar de ser un elemento de protección, pueden acabar convertidas en un foco de contagio y no solo de coronavirus.

“No hace falta que todo el mundo vaya con gafas por la calle; sí las recomendaría a quien trabaja en estrecho contacto con clientes o pacientes”.

José Lamarca
Oftalmólogo, Centro Oftalmología Barraquer