China y la nueva Ruta de la Seda Digital

Las nuevas tecnologías son la base esencial de la Cuarta Revolución Industrial, siendo la primera vez que China participa activamente en la construcción de la próxima generación de desarrollos que moverán la economía mundial.

El gigante asiático dominar el ecosistema tecnológico mundial. En este contexto, una nueva ruta se configura como la herramienta de expansión a los mercados.

China está construyendo desde hace casi una década una super autopista de la información que conectará Europa, Asia, Oriente Medio, África y América Latina en un proyecto denominado “Ruta de la Seda Digital”. Una de las piezas clave de esta infraestructura es un sistema de cable de propiedad privada llamado PEACE (Pakistan East África Connecting Europe) que se espera que este terminado a finales de 2021.

El proyecto de la nueva Ruta de la Seda está presente en la política exterior del gobierno chino. En este sentido lo promulgó Xi Jinping el 26 de Abril de 2019, en el discurso de apertura del II Foro de la Cumbre de Cooperación Internacional de la franja:

«La innovación impulsa la productividad; hace que las empresas sean competitivas y los países fuertes. Necesitamos mantenernos al día con la tendencia de la Cuarta Revolución Industrial, aprovechar conjuntamente las oportunidades creadas por el desarrollo digital, en red e inteligente, explorar nuevas tecnologías y nuevas formas y modelos de negocios, fomentar nuevos impulsores de crecimiento y explorar nuevas vías de desarrollo, y construir la Ruta de la Seda Digital y la Ruta de la Seda de la Innovación»

XI JINPING – Presidente de la Republica Popular de China

¿QUIENES ESTAN DETRÁS DEL PROYECTO?

El proyecto es llevado adelante por el Grupo Hengtong, uno de los principales fabricantes de cables de fibra de alimentación y fibra óptica de China, el cual encabeza un consorcio de empresas de telecomunicaciones de África, Pakistán y Hong Kong.

¿EN QUÉ AREAS LIDERA LA RUTA?

Primero, los cables submarinos y, en menor medida, terrestres de fibra óptica, infraestructura fundamental para el desarrollo de los TIC y la economía digital puesto que transportan aproximadamente el 98% del tráfico intercontinental de los datos de Internet y telefonía móvil.

Segundo, la comunicación y los sistemas de navegación satelitales. En junio de 2020, China finalizó la construcción de BeiDou (BDS), su propio sistema de posicionamiento global “100 veces más preciso” que el GPS estadounidense.

Tercero, la “nueva infraestructura” integrada por las redes 5G, los centros de datos, la Inteligencia Artificial, el “Internet de las Cosas”, la robótica, la computación en nube, Blockchain y un largo etcétera.

¿CÓMO SE ESTA CONSTRUYENDO EL NUEVO MAPA DIGITAL?

La disputa geopolítica entre China y Estados Unidos esta realmente centrada en el futuro, en la infraestructura de telecomunicaciones digitales y las tecnologías digitales. A medida que crece esta competencia, también se acrecienta la posibilidad de una bifurcación en los ecosistemas tecnológicos globales de la información y la seguridad.

Tanto las empresas chinas como estadounidenses venden productos tecnológicos al mundo pero los chinos llevan ventaja al ofrecer una gama amplia de equipos y una financiación mucho mas barata a países en desarrollo que buscan modernizar su infraestructura tecnológica (América Latina, Europa del Este, África, Oriente Medio y el Sudeste Asiático)

Uno de los objetivos claros de la Ruta de la Seda Digital es ayudar a los gigantes tecnológicos chinos. Alibaba, Tencent, Huawei y ZTE, entre otros – a convertirse en líderes mundiales en esferas como el comercio electrónico, los pagos a través del teléfono móvil o las redes de 5G.

La ruta de la seda digital es mucho mas que un proyecto de infraestructura porque se presenta como una solución que genera un orden digital asiático y global menos centrado en Estados Unidos y mas en China encajando con los ambiciosos objetivos nacionales de las autoridades chinas como son los planes “Made In China 2025” y “Estándares de China 2035”.

¿CÓMO AFECTO EL COVID-19 A LA REALIZACIÓN DEL PROYECTO?

Alrededor del 20% de los proyectos del BRI (Belt and Road Iniciative) han sido gravemente afectados por el virus y aproximadamente el 40% han tenido algún percance durante los meses más duros de la pandemia, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Sin embargo, la pandemia abrió nuevas oportunidades para el gigante asiatico ya que pudo poner su foco en mejorar la infraestructura de las TIC para hacer frente a los problemas sanitarios y las secuelas que se generan dentro del ámbito económico. De esta forma, tecnología digital y salud pasaron a ser el centro del BRI, como respuesta a su necesidad de transformarse ante la actual crisis mundial.

LA RUTA DE LA SEDA DIGITAL EN SUDAMÉRICA

La posibilidad concreta de instalación de cables de fibra óptica han llegado también a Sudamérica. El 27 de enero de 2021, la empresa estatal de telecomunicaciones argentina ARSAT informó que el presidente Alberto Fernández y su par chileno Sebastián Piñera habían firmado un acuerdo para construir el primer cable submarino de Internet que conecta Sudamérica con el Asia-Pacífico.

El llamado cable submarino Transpacífico “Puerta Digital Asia Sudamérica” tendrá su amarre en Valparaíso, lo que implica una conexión accesible con los más de 34.500 kilómetros de nuestra Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO).

El tendido conectará a China y otros países del Asía Pacífico con Argentina y Chile, y a través de ellos con Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia , evitando la extrema dependencia de conexiones norteamericanas y europeas.

¿UN SIGLO XXI CON CARÁCTERISTICAS CHINAS?

Con apenas seis años de existencia la Ruta de la Seda Digital se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del entramado estratégico de Beijing para alcanzar la «gran revitalización de la nación china» y la excelencia tecnológica. Esta vertiente de la Nueva Ruta de la Seda apunta a construir una red global de nuevas tecnologías de la información y de la comunicación en la que China se posicione como el núcleo central.

Los planes del «gran renacimiento de la nación china” apuntan a 2049, año en el que se celebrará el centenario de la República Popular China.