Cómo identificar a un jefe tóxico antes de que te contrate

Controlador, maniático, obseso del orden, inestable, manipulador, déspota… sólo hay una cosa peor que una persona tóxica: un jefe tóxico. Seguro que ahora te preguntas cómo no pudiste darte cuenta antes, y para que no te vuelva a pasar te contamos en esta fotogalería las señales inequívocas de que la persona que está a punto de contratarte encaja en esta categoría.

1. Pasa gran parte de la entrevista hablando sobre sí mismo. No lo olvides: la razón de ser de la entrevista debe ser conocerte a ti y seducirte para ocupar el puesto al que postulas. Si toda la conversación gira en torno a su persona, huye sin mirar atrás: lo más probable es que estés sentado frente a un ególatra.

2. Te pregunta aspectos muy detallados de cómo llevabas a cabo las tareas en tu antiguo trabajo, pero no muestra ningún interés por ti como persona. ¡Bandera roja! Si a la persona para la que vas a trabajar no le interesan mínimamente tus valores, es posible que su empresa directamente carezca de ellos y sólo busquen en ti un peón.

3. Te pide que, como parte del proceso de selección y para comprobar tu valía, que hagas alguna tarea gratis. Por ejemplo, un plan de márketing o un consejo como consultor. Cuidado: si ya se toma estas concesiones sin haberte contratado, las cosas no irán mucho mejor después.

4. Habla sobre tus defectos o errores incluso antes de haberte contratado. Imagina cómo puede ser cuando trabajes para él.

5. Habla sobre empleados a los que despidió en el pasado. Esta es una terrible señal. Si el jefe dedica el tiempo de tu entrevista a quejarse y poner verdes a antiguos trabajadores, puedes estar seguro de que hará lo mismo contigo una vez aceptes la oferta.

6. Pasa media entrevista quejándose de la empresa o incluso de su propio superior. Si la escena ha llegado al punto de que te dan ganas de decirle que no eres psicólogo, puedes marcar esta oferta de trabajo con una gran X roja en tu mente.

7. No para de repetirte la cantidad de gente que ha aplicado para este puesto y lo afortunado que eres por haber conseguido la entrevista. Al contratarte, una empresa no te está haciendo ningún favor: si deciden hacerlo es porque saben que vales y que les vas a ser rentable.

8. Se centra en detalles insignificantes de tu currículum en lugar de hablarte del puesto que ocuparías de ser contratado. Si esto persiste a lo largo de la entrevista hasta el punto de que te da la sensación de que no es capaz de formular preguntas interesantes y útiles sobre tu carrera, puede que estés sentada ante una persona sin visión. Y tú no quieres trabajar para ese tipo de persona.