Diseñan una ciudad sostenible dentro de una montaña de Marte para 1 millón de habitantes

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Nüwa se ubicaría en la formación geológica Tempe Mensa, en el hemisferio norte del planeta, y sería autosuficiente.

Una auténtica ciudad podría ser construida en Marte ya en este siglo, dijo a Euronews el fundador del estudio de arquitectura internacional Abiboo, Alfredo Muñoz, al presentar el proyecto de la urbe.

Según el plan desarrollado por el estudio y el equipo internacional de científicos SONet network, el asentamiento, denominado Nüwa, se ubicaría en dentro de un precipicio de una montaña de la formación geológica Tempe Mensa, en el hemisferio norte del planeta rojo.

Las rocas protegerían el interior de la colonia de la radiación espacial y de la baja presión atmosférica de Marte, mientras que unas ventanas especiales en el acantilado proporcionarían luz solar indirecta.

Bajo tales condiciones, la urbe podría crecer hasta tener varios cientos de miles de habitantes, estima el arquitecto.

“Nüwa es la capital de cinco ciudades que vislumbramos que habrá en Marte. Básicamente, la población total es de un millón de personas entre las cinco ciudades”, afirma Muñoz, quien cree que la construcción de la colonia podría comenzar en 2054 y terminar para 2100.

Se trataría de una ciudad vertical con numerosos salas y pisos interconectados con túneles y ascensores y contaría con diferentes tipos de casas, oficinas y espacios verdes. Dada la escasez de espacio, las viviendas individuales serían de reducido tamaño.

“El espacio es muy valioso en Marte. Es muy caro y hay que contenerlo. Así que la forma en que lo estamos resolviendo es teniendo barrios residenciales donde la gente viva en un área pequeña. Estamos hablando básicamente de 32 metros cuadrados por persona, pero hay otros espacios que son para la comunidad”, detalló Muñoz.
Sus creadores prevén que Nüwa sea autosuficiente y sostenible. La electricidad sería producida por paneles solares instalados en la parte superior de la montaña, cerca de los cuales se ubicarían invernaderos. Estos, junto con zonas verdes dentro de la roca, producirían no solo alimentos, sino también oxígeno para los colonos.
Asimismo, técnicas de agricultura intensificada permitirían producir comida necesaria para un habitante en tan solo 120 metros cuadrados, una extensión 50 veces menor de la que se requiere hoy en día en la Tierra.
“La mayor parte de la comida que tenemos en Marte es de cultivos. No es eficaz tener comida a base de animales”, indicó el arquitecto, quien admitió que alrededor del 10% de los alimentos se basarían en insectos y carne sintética.
“No podemos cometer los mismos errores que hemos cometido desde la industrialización, básicamente dañar nuestro planeta”, concluyó Muñoz.