Las grandes tecnológicas apuestan por fabricar sus propios chips

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Ninguna de las multinacionales se dedicará exclusivamente a la creación de semiconductores y seguirán acudiendo al mercado

 

La escasez global de componentes ha provocado que grandes empresas tecnológicas como Apple, Amazon, Facebook, Hyundai o Tesla hayan decidido comenzar a desarrollar sus propios semiconductores, que de forma paralela se ajustarían más y mejor a las demandas de sus productos.

Ha sido a raíz de la llegada de la pandemia de coronavirus, desencadenante de la crisis de los componentes, cuando las multinacionales tecnológicas han empezado a acelerar la fabricación de sus propios chips.  Según explica la CNBS, con esta decisión consiguen abaratar costes y disponer de componentes que se ajustan e integran casi a la perfección a las exigencias del software y hardware. Por lo tanto, habrá un mejor rendimiento.

 

 

Reacción ante la crisis

Los planes de las tecnológicas

Syad Alam, jefe de semiconductores de Accenture, ha apuntado a CNBC que las empresas han tomado esta decisión, también, para “no usar los mismo chips genéricos de sus competidores.

Apple, por ejemplo, ha traído al mundo el procesador M1 integrado en la nueva gama de ordenadores y iPads. “Combina varias potentes tecnologías en un solo chip y trabaja con una arquitectura de memoria unificada que mejora sensiblemente su rendimiento y eficiencia”, dijo la compañía sobre su chip

Amazon está desarrollando varios chips para que la compañía no dependa tanto de Broadcom. Tesla, por otra parte, está centrado en Dojo, un chip para entrenar a redes de inteligencia artificial en centros de datos.

En Google trabajan para poder tener su propia CPU, que llegaría en 2023, para los Chromebook, los portátiles de la compañía, y su gama de tabletas. Para sus móviles Pixel crearían los chips Tensor.

Otras grandes tecnológicas, Facebook, prefiere mantener en secreto qué traen entre manos. La compañía de Mark Zuckerberg apuntó en 2019 que estaba trabajando en en nuevos semiconductores. Desde entonces poco más se sabe.

No obstante, ninguna de las compañías, ni quiera las todopoderosas Google y Apple, tiene en mente centrarse completamente en el desarrollo de sus chips ya que toda la infraestructura necesaria cuesta 10.000 millones de dólares además de necesitar varios años para estar al nivel de la fábrica de TSMC en Taiwán, a la que seguirán recurriendo.

Desde coches  a videojuegos

Una crisis que afecta a varios sectores

La pandemia de coronavirus ha puesto patas arriba la vida tal y como se conocía. Las cadenas de producción tampoco se han escapado de los efectos colaterales de la llegada de esta enfermedad tan contagiosa.

Los materiales semiconductores y otros componentes electrónicos son costosos de producir y muy pocas empresas se dedican a su fabricación. Con la pandemia todo este proceso se ha ralentizado e incluso paralizado.

Por lo tanto, debido a que la demanda incluso ha aumentado – con el teletrabajo ha habido un aumento de ventas en ordenadores y móviles – y hay menos componentes se ha llegado a una crisis global de estos semiconductores que ha sacudido a diferentes industrias como la tecnológica, la automovilística o la de los videojuegos, entre otras.

Los expertos consideran que el mercado de estos componentes se comenzará a normalizar en 2023.