Mayas, el lenguaje de la belleza – Expo en Berlín

Esta exposición constituye uno de los puntos culminantes del año cultural dual entre México y Alemania.

La cultura Maya es una de las más antiguas del mundo. La exposición, que reúne una colección de aproximadamente 300 obras de arte, entre ellas muchos tesoros nacionales, es una muestra de la extraordinaria calidad de las manifestaciones artísticas de los Mayas.

En sus objetos cotidianos, sus edificios suntuosos y obras artísticas, realizados entre los años 500 a.C. y 1500 d.C. en la península de Yucatán en el Golfo de México, representaban su visión de la vida con materiales y técnicas diversos. Describían su relación con los dioses, su vida cotidiana, su escritura, su astronomía, su música y sus danzas.

En las obras domina una figura a menudo idealizada con la que representaban no sólo la imagen humana y el ideal de belleza sino también la localización del ser humano en el cosmos. En la realización de bajorrelieves, esculturas y figuras de piedra o arcilla, su técnica era mucha más adelantada que la de otras culturas de la misma época en el continente.

La religión era parte fundamental de la cultura. Para apaciguar a sus dioses, se sometían a divesos rituales entre los cuales se destacaban el culto al cuerpo como lo demuestran numerosos objetos:

Para alcanzar su ideal de belleza, transformaban su aspecto corporal de numerosas maneras, desde el tocado y el color de la piel hasta el afilado y adorno dental, cicatrices, tatuajes y la deformación del cráneo, que modificaba para toda la vida su apariencia, constituyendo una expresión visual de su identidad cultural y social.

La vestimenta indicaba el status social de una persona. La mayoría de la población se vestía sencillamente: Las mujeres llevaban una túnica llamada huilpil; los hombres, una especie de taparrabo. La vestimenta de los nobles era suntuosa y muy trabajada, con accesorios como cinturones, collares, pectorales y tocados adornados con piedras preciosas y plumas, como se observa en varios artefactos en la exposición.

Las diferencias entre seres humanos y animales eran parte de su visión del mundo, basada en la complementareidad: vida – muerte, humanidad – naturaleza, ser humano – animal. Para ellos, los animales eran seres con fuerzas sobrenaturales que podían hablar y pensar. Los gobernantes justificaban su poder adscribiéndose estas fuerzas fantásticas que les permitían abandonar su cuerpo de noche y moverse en libertad convertidos en seres zoomorfos.

Los mayas adoraban a muchos dioses y santuarios sagrados cuyos orígenes era inexplicables al igual que los fenómenos de la naturaleza y las expresiones materiales y espirituales de todos los seres. Los representantes de estos dioses poseían características humanas con componentes imaginativos. Por superposición de variadas deidades podían producirse manifestaciones contrarias. Podían ser, como la naturaleza misma, simultáneamente masculina y femenina, joven y vieja, animal y humana, creativa y destructiva.

Si bien la escritura de los Mayas ha sido descifrada en gran medida, las dinastías de la clase dominante son ampliamente conocidas y el sistema numérico y el calendario han sido investigados exhaustivamente, sin embargo, el pueblo indio de los Mayas, al que pertenecen en la actualidad aún unas ocho millones de personas, permanece rodeado de misterio.

LA EXPOSICIÓN 

Esta es una de las más hermosas exposicones acerca del mundo Maya en el exterior.

© Foto: Haupt & Binder

 

Chac Mool
Chichen Itzá, Yucatán
Clásico Terminal / Posclásico Temprano (800-1250 D.C.)
Piedra caliza
INAH. Museo Regional de Antropología. Palacio Cantón, Mérida, Yucatán
Rostro con barba
Comalcalco, Tabasco
Clásico Tardío (600 – 900 D.C.)
Estuco
INAH. Museo de Sitio de Comalcalco, Tabasco

© Foto: Haupt & Binder

K’inich Janahb’ Pakal de niño
y
K’inich Janahb’ Pakal
Clásico Tardío (600 – 900 D.C.)
Palenque, Chiapas
Estuco
INAH. Museo Nacional de Antropología, México, D.F.
The Divine Ruler
These two depictions of K’inich Janaab’ Pakal, the great ruler of Palenque, were found inside his burial chamber. The larger statue shows finely carved facial features and a pronounced deformation of the head. Due to the stepped haircut on the forehead – with a shaved place in the middle – and the hair that hangs down from the top like corn husks, it is assumed that this is an allusion to Bolon Mayel, the Maize God.
In the case of the other statue, it is believed that it depicts K’inich Janaab’ Pakal as a child and symbolizes his reincarnation as Unen K’awiil – Baby K’awiil – , god of lightning, of thunder, of agriculture and of the sceptre of the royal family.

© Foto: Haupt & Binder

En el centro:
Persona sentada con hidropesía
Plan de Ayala, Chiapas
Clásico Tardío (600 – 900 AD)
Piedra caliza
INAH. Museo Regional de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez

© Foto: Haupt & Binder

image_pdfwww.dineroclub.netimage_printwww.dineroclub.net