Neobancos: ¿Qué son y cómo operan? neobancos-digitalizacion-entidad-bancaria-online

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Los neobancos constituyen una nueva generación de entidades financieras que ofrecen servicios de intermediación bancaria de manera 100% digital.

Surgidos de la mano de la transformación digital en Reino Unido y Alemania, han tenido una rápida expansión en Europa y en los últimos años están introduciéndose también en América Latina.

Los neobancos se han podido extender rápidamente gracias a sus bajos costos de estructura y su capacidad para crecer con ayuda de la tecnología. Brindan información actualizada y precisa en tiempo real, atienden vía ‘online’ y están entre los principales interesados en el desarrollo de la inteligencia artificial. Además, están dirigidos a ese nicho de mercado que no quiere ir a sucursales ni hacer filas, sino que prefiere realizar sus operaciones a través de una ‘app’ en su teléfono móvil, los denominados ‘millennials’.

El uso de la tecnología se traduce en ahorros de costos ya que tienen más funciones automatizadas y esto permite tener una plantilla reducida. Esta situación ha llevado a que la mayoría de estos nuevos bancos no tengan la necesidad de cobrar ningún tipo de comisiones, lo que genera un atractivo para sus clientes.

Pero… ¿en qué se diferencian los neobancos de las ‘fintech’? El Observatorio eCommerce lo define de una manera muy sencilla: “Los neobancos son entidades bancarias que usan la filosofía ‘fintech’ (tecnología financiera). Pero las empresas’ fintech’ no son entidades bancarias, solo son intermediarios entre el banco y los clientes”.

Vale aclarar que solo algunas de estas entidades digitales cuentan con licencia bancaria para funcionar, pero la gran mayoría no la tienen, así que requieren de terceras partes bancarias para poder operar con total normalidad.

Para BBVA Research, lo novedoso de los ‘neobancos’ es su foco en ofrecer una mejor experiencia a los clientes, con más cercanía a través del móvil o de otros canales no presenciales, y su énfasis en la transparencia y reducción de las comisiones. “Con este enfoque esperan conseguir una mayor fidelización de los clientes, así como la obtención de datos y retroalimentación que les permitan mejorar sus servicios adaptándolos a las necesidades de los usuarios”.

En su informe ‘Neobancos’: creando el banco digital desde ceroBBVA Research señalaba que, frente a los bancos tradicionales, estos nuevos bancos cuentan con la ventaja de no tener un legado tecnológico complejo, con datos difíciles de explotar al estar organizados en silos, y con el ahorro de costes que supone no contar con un red física de distribución. “Esta modernidad y simplicidad de los sistemas tecnológicos y no dependencia de una red física les posiciona muy favorablemente para crecer rápidamente en nuevos mercados. Además, desde su inicio priman la importancia de los datos de los usuarios que les permitirán ajustar su oferta a las necesidades de los clientes y dinamizar sus precios”.

Cómo identificarlos

  1. Todas las operaciones y transacciones se hacen ‘online’ y la apertura de productos es 100% digital sin necesidad de papeleo
  2. Bajos o nulos costos de mantenimiento. Los usuarios están prácticamente libres del pago de comisiones
  3. La ausencia de sucursales físicas les permite trasladar la eficiencia de costos al cliente en forma de tarifas y tasas de interés más bajas.
  4. Aplicaciones fáciles o intuitivas que operan a través de los móviles y que son el gancho para los nativos digitales
  5. Información financiera en tiempo real para los usuarios
  6. Ofrecen diferentes tipos de servicios: apertura de cuentas, tarjetas débito y crédito, transferencias internacionales y cambio de divisas, combinados con distintas herramientas de gestión de las finanzas (ayuda en planes de ahorro, gestión de gastos e ingresos a través de alertas y mensajes, etc.)
  7. El uso intensivo de tecnología les ayuda a operar de forma ágil y dinámica para identificar segmentos de población no atendidos o subatendidos por la banca tradicional, lo que les permite impactos positivos en inclusión financiera.

América Latina tampoco ha sido ajena al fenómeno de los ‘neobancos’ y ya son varios los países que cuentan con este tipo de entidades, que han registrado una actividad importante en mercados como Brasil.

BBVA y los ‘neobancos’

Hay ‘neobancos’ que tienen nexos con entidades bancarias. Este es el caso del británico Atom, participado por BBVA. Obtuvo su licencia bancaria en 2015 y en 2016 lanzó su servicio financiero como el primer banco exclusivamente móvil en el Reino Unido, donde también se convirtió en el ‘neobanco’ más recomendado.

Atom ofrece servicios diferenciales frente a otros ‘neobancos’, pues no se centra en cuentas y tarjetas  sino en ofrecer depósitos atractivos y préstamos e hipotecas, con lo cual se asemeja más al negocio de los bancos tradicionales.

BBVA aumentó su participación al 39% en marzo de 2018, desde el 29,5% que tenía en 2015, cuando ingresó como accionista de esta entidad. En abril de 2021, con Atom a punto de alcanzar los 100 puntos básicos de margen de intereses y habiendo triplicado el volumen de su cartera de crédito a pymes en los 12 meses anteriores, BBVA y Toscafund Asset Management LLP lideraron una nueva ronda de financiación de 40 millones de libras.

Por otro lado, en mayo de 2018 el Grupo entró en el capital de Neon, un ‘neobanco’ brasileño, a través de Propel, el vehículo de capital riesgo de BBVA.

Durante el primer semestre de 2021, el volumen de transacciones con tarjeta de Neon creció un 155% con respecto al mismo período del año pasado. A lo largo de este año, la entidad ha incorporado nuevos productos, como una cuenta digital para microemprendedores individuales, segmento donde tiene una importante presencia. En abril recibió una licencia de Banco Central de Brasil para operar como institución de pago, un importante hito regulatorio que respalda su compromiso con los servicios financieros digitales.

Retos a futuro

En 2019, la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) publicaba el informe ‘¿Qué son los ‘neobancos’ y por qué debemos prestarles atención?’, donde planteaba una serie de retos y preocupaciones ante este tipo de entidades. Por un lado, dado que la mayoría no son formales, los depósitos confiados a las mismas no son sujetos de los seguros de depósitos en muchos países, lo cual genera incertidumbre ante eventos adversos. Por otro, también advertía de la necesidad de que los ‘neobancos’ estén sujetos a inspección de un supervisor formal, para evitar que se registren problemas en materia de ciberseguridadprotección de datos personales, así como en temas asociados a quiebras o redes de seguridad financiera.

Su portafolio de servicios financieros es menos diverso dado que no prestan todos los servicios de la banca tradicional, como servicios transaccionales para empresas o variedad en productos de inversión.

Por último, el informe de Felaban señalaba que tanto los ‘neobancos’ como la banca tradicional tienen el gran reto de lograr que aquellos clientes que prefieren los canales de atención tradicionales migren hacia los canales digitales de forma continua y permanente.