¿Qué pasó en Tikal? La razón de que los mayas abandonaran su gran ciudad

Los mayas eran unos increíbles constructores, pero los pigmentos que utilizaban para la decoración de estos edificios terminaron por convertirse en la razón de su huida de Tikal.

cultura maya puede presumir de ser una de las que más atracción ejerce sobre los investigadores. Cómo hace más de 2.000 años un pueblo fue capaz de levantar tan increíbles estructuras, organizar una sociedad de manera tan efectiva y, al mismo tiempo, desaparecer de manera misteriosa, dejando todo abandonado sin más, provoca que centenares de investigadores traten de saber más sobre la historia de esta civilización. Grandes e impresionantes urbes fueron abandonadas prácticamente de la noche a la mañana: ahora, los investigadores creen haber descubierto la razón por la que dejaron atrás Tikal.

Tikal, en la actual Guatemala, es una de las ciudades mayas más impresionantes de todos los tiempos, donde se encuentra uno de los mayores yacimientos arqueológicos de esta civilización. Construida durante los primeros años del siglo IV a.C., su gran apogeo tuvo lugar donde el periodo clásico, es decir, entre el año 200 y el 900 d.C. Sin embargo, a mediados del siglo IX, no solo perdió parte de su esplendor, sino que se convirtió en una ciudad fantasma: sus más de 100.000 habitantes la abandonaron, quedando a merced de la selva, que terminó por cubrirla y anclarla en el abandono.

Históricamente, se han desarrollado muchas teorías para tratar de explicar qué es lo que llevo al colapso de la civilización maya, siendo Tikal uno de los puntos básicos de investigación. Nunca se llegó a comprender cómo una ciudad tan desarrollada fue abandonada, siendo las teorías más plausibles aquellas relacionadas con problemas con las cosechas y con el flujo de agua. Hasta ahora, se creía que una concatenación de sequías fue la responsable de esta huida, algo que obligó a que los habitantes buscarán otras localidades para poder subsistir. Ahora, un estudio ofrece una explicación muy razonable.

Una investigación llevada cabo por un equipo de arqueólogos de Universidad de Cincinnati (Estados Unidos), y que ha sido publicado en la prestigiosa revista ‘Nature’, asegura que el colapso fue provocado, de manera involuntaria, por los propios mayas. Los científicos excavaron en diez acuíferos diferentes la antigua ciudad de Tikal, en los que encontraron la presencia de dos cianobacterias: Planktothrix y Microcystis. En un primer lugar, terminarían por hacer que el agua se volverá verdosa; cuando se acumuló de manera excesiva, tanto su olor como su sabor serían desagradables, pero no era suficiente para entender lo sucedido.

Solo necesitaron un par de días más para encontrar una respuesta: los mayas intoxicaron sus reservas de agua hasta hacerlas tóxicas con los pigmentos que utilizaban para decorar sus edificios. Según se sabía, los mayas no solo eran unos expertos constructores, sino que se afanaban en embellecer sus edificios y monumentos para tener contentos a sus dioses. Para llevar a cabo esta tarea, utilizaban diversos pigmentos extraídos de la naturaleza, donde el cinabrio era el principal. Este mineral de color rojo está compuesto por un 15% de azufre y un 85% de mercurio, siendo incluso tóxico al simple tacto. Los mayas lo sabían y tomaban las precauciones necesarias para no entrar en contacto con él, pero no tuvieron algo en cuenta: la lluvia.

 

80728047. Petén, Guatemala, 28 Jul 2018 (Notimex-Especial).- Tikal, sitio arqueológico se ubica en el Parque Nacional Tikal, en plena zona selvática del norteño departamento de Petén, es un imponente centro ceremonial en el norte de Guatemala y uno de los sitios más estudiados del mundo maya, resalta entre los destinos culturales y turísticos del país centroamericano. NOTIMEX/FOTO/ESPECIAL/COR/ACE/TURISMO15/