Todo lo que debes saber sobre la hipoxia cerebral

47

La Hipoxia se trata de una emergencia sanitaria en la que el cerebro no recibe suficiente oxígeno.

El cerebro necesita el oxígeno para utilizar la glucosa, que es su principal fuente de energía. En algunas circunstancias, puede ocurrir que el suministro de este oxígeno se interrumpa.

Las células humanas son muy sensibles al oxígeno, por lo que no viven sin él más de cinco minutos. Cuanto más tiempo dura la falta de oxígeno, más células cerebrales pueden morir, llegando a causar un daño irreversible.

 

 

Este problema se conoce como hipoxia celebral, y es una forma de deficiencia de oxígeno que afecta al cerebro, según los expertos de la Fundación Dacer.

La hipoxia cerebral es una emergencia médica que afecta las partes más grandes del cerebro, llamadas hemisferios cerebrales. Sin embargo, el término con frecuencia se utiliza para referirse a la falta de suministro de oxígeno a todo el cerebro.

Esta patología se da cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno a pesar de que la sangre continúe fluyendo. Las causas son diversas y las consecuencias y tratamiento dependen de la causa y la extensión.

Existen varias causas de hipoxia cerebral, como son el ahogamiento, la asfixia, el paro cardíaco o el ictus, entre otras. Además, entre los principales síntomas se encuentran la pérdida de memoria o los problemas con la función motora, como es el movimiento.

En casos graves, la hipoxia cerebral puede provocar convulsiones y muerte cerebral. Además, cuando el suministro de oxígeno se interrumpe por completo, se produce lo que se conoce como anoxia cerebral.

Causas de la hipoxia cerebral

En ocasiones en la hipoxia cerebral solo se interrumpe el suministro de oxígeno. Según los expertos de MedlinePlus, esto puede ser causado por:

  • Inhalación de humo, como puede ser durante un incendio, por ejemplo.
  •  Intoxicación con monóxido de carbono.
  •  Asfixia.
  •  Enfermedades que impiden el movimiento de los músculos de la respiración, como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
  • Grandes alturas.
  • Presión sobre la tráquea.
  •  Sofocamiento.

En otros casos, se detienen tanto el suministro de oxígeno como de nutrientes, y puede ser causado por las siguientes patologías:

  • Paro cardíaco.
  •  Arritmia cardíaca.
  • Complicaciones de anestesia general.
  •  Ahogamiento.
  •  Sobredosis de drogas.
  •  Lesiones a un recién nacido que ocurrieron antes, durante o poco después de nacer, como parálisis cerebral.
  •  Accidente cerebrovascular.
  • Presión arterial muy baja.

Las células del cerebro son extremadamente sensibles a la falta de oxígeno. Es por ello que, algunas de estas células comienzan a morir menos de cinco minutos después de interrumpirse el suministro de oxígeno. Como resultado, la hipoxia cerebral puede causar rápidamente la muerte o daño cerebral grave.

Principales síntomas de la hipoxia cerebral

Los efectos de la hipoxia cerebral pueden variar desde síntomas leves, como son los mareos o los problemas de concentración, hasta problemas más graves, como son las alteraciones en la visión el habla o la memoria, según explican desde MedlinePlus.

Entre los síntomas de la hipoxia cerebral leve se incluyen la pérdida temporal de la memoria, los problemas para mover partes del cuerpo o los problemas para concentrarse y prestar atención. También puede haber dolor de cabeza, mareos, aumento de la frecuencia respiratoria, restricción en el campo de visión, sensación de entumecimiento y sudoración.

Por otro lado, si el grado de hipoxia se vuelve más pronunciado y la falta de oxígeno se prolonga, aparecen otros síntomas como son la confusión, agitación, somnolencia o cianosis, que suele ser evidente alrededor de los labios, boca o yemas de los dedos.

Además, la hipoxia cerebral severa puede producir otros síntomas más graves como son:

  • Estado de inconsciencia y falta de reacción total, es decir, coma,
  • Ausencia de la respiración.
  • Ausencia de respuesta de la pupila del ojo a la luz.
  • Muerte cerebral.

Factores de riesgo de la hipoxia cerebral

La hipoxia cerebral puede afectar a cualquier persona, aunque hay mayor riesgo dependiendo de las circunstancias y las condiciones de vida de cada uno.

Así, según los expertos de la Fundación Dacer, existen diferentes factores de riesgo:

  •  Práctica de deportes específicos: deportes que por sus características necesitan contener la respiración durante largos periodos de tiempo, como el boxeo, buceo, rugby o montañismo.
  •  Enfermedades: existen diversas enfermedades que tienen el potencial de afectar el flujo de oxígeno al cerebro como el ELA, asma, problemas del corazón, hipotensión, enfermedades pulmonares o enfermedades musculares.
  •  Trabajos de riesgo: hay personas que, en el trabajo, se exponen a humo intenso o monóxido de carbono, por lo que tienen mayor riesgo de padecer hipoxia cerebral.

Como hemos explicado, la hipoxia cerebral es una emergencia médica, por lo que es necesario llamar al número de emergencias si alguien está perdiendo el conocimiento o tiene otros síntomas de hipoxia cerebral.

Además, la hipoxia es una afección generalmente inesperada, lo cual la hace algo difícil de prevenir. La reanimación cardiopulmonar (RCP) puede ser de salvamento, en especial cuando se inicia de inmediato.

Si desea ampliar sus conocimientos acerca de estos temas, visite nuestro web.