Una rueda “transformer” inspirada en el origami: un loco proyecto de Hankook con posible aplicación para futuros rovers

Aunque la forma de los neumáticos actuales no parece necesitar un cambio ni siquiera a largo plazo, las investigaciones de los fabricantes se abren a conceptos que van mucho más allá de lo habitual. Lo hemos visto con Goodyear, Continental y Hankook, siendo éstos últimos los que ahora sorprenden con los avances de sus ruedas plegables.

Por ahora forma parte de uno de los proyectos el departamento de I+D de la compañía junto a investigadores especializados en biorrobótica de la Universidad Nacional de Seoul (Corea) y de la de Harvard. Algo en lo que llevan trabajado casi diez años empezando por maquetas de papel y que ahora vemos funcionando en un vehículo, plegándose o no a conveniencia.

Cambiando el papel por el aluminio

La llaman “rueda transformable de origami” en su trabajo y la verdad es que nos recuerda un poco a un transformer, con eso de que pueden plegarse o desplegarse en marcha, sin que el vehículo tenga que parar. Pasan de tener un diámetro de 46 a 80 centímetros o viceversa, de modo que el chasis queda más alto o más bajo con respecto al suelo.

Vemos que las ruedas origami funcionan en coches de prueba (con chasis menores, estilo kart) pero también con todo un Jeep, de manera que soportan el peso de un vehículo actual y de al menos un ocupante del mismo. Están fabricadas con aluminio, una membrana de tres capas flexible y piezas de un policarbonato resistente, de modo que se crea una estructura que acaba imitando a la de los pliegues de un papel con el que haríamos la figura.

El equipo habla de una resistencia de más de 1.000 kilogramos por rueda. El cambio de forma (o, mejor dicho, el pliegue/despliegue) se acciona con un motor eléctrico con un control hidráulico, y según los investigadores el cambio se hace en 5 segundos.

 

Eso sí, por ahora lo han probado a bajas velocidades y en periodos cortos de tiempo, por motivos de seguridad. Las pruebas de campo con el vehículo eléctrico eran a velocidad de 1 m/s durante 30 minutos, de ahí que por ahora no puedan confirmar ni la velocidad máxima que soportan ni su vida útil total.

En esta ocasión no han recurrido a escamas o salientes como en modelos previos, que ayudaban a escalar sobre el terreno. Se trata de un diseño aparentemente todo terreno y más sencillo, aunque lo que parece cuestionable es la utilidad. Según el equipo se trata de una idea que puede resultar útil para terrenos complicados y más extremos, quizás como los de Marte.

Así que veremos si esto llega a estar en algún vehículo fuera del laboratorio (y quizás fuera del planeta). De Hankook también conocíamos unas llantas adaptables según el terreno, así que quizás den con alguna solución realmente práctica para el próximo rover que enviemos a invadir vecinos de sistema solar.

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